Hace 20 años, los medios de comunicación se adaptaban a la revolución que provocó en la industria el desarrollo de tecnologías digitales e Internet. Un ejemplo lleno de nostalgia: los fotoperiodistas apagaron la luz roja, salieron del cuarto oscuro y se fueron a los cibercafés para descargar sus imágenes en la computadora y enviarlas por correo electrónico a sus editores.

Hoy en día, los medios y agencias pertenecientes a empresas transnacionales incorporan la Inteligencia Artificial a sus departamentos de marketing, publicidad, redacción y diseño para lograr la automatización, análisis y tratamiento de su información comercial y periodística.

Mayor productividad y eficiencia es la consigna. Primero fue el tratamiento de noticias generadas por máquinas con aprendizaje automatizado y el uso de Big Data para simplificar la elaboración de textos sobre temas o coberturas específicas; ahora The Washington Post, The Wall Street Journal, The New York Times, por ejemplo, realizan investigaciones promovidas por estas tecnologías.

Contenido relacionado: 10 datos estadísticos que debes conocer sobre la inteligencia artificial

La Inteligencia Artificial implica la capacidad informática de absorber una enorme cantidad de datos procesados a través de algoritmos, para tomar decisiones con mayor rapidez y en volúmenes que superan la capacidad humana.

Pero los corporativos que han dado mayor impulso y que de alguna forma dan dirección al trabajo de medios y agencias son, principalmente, Facebook y Google, quienes aún sin ser productores de contenidos tradicionales usan el poder del Machine Learning y Big Data para recomendar noticias a la medida.

De acuerdo con Eduardo Riveros, experto en tecnología y columnista de The Huffington Post, esto ocurre cuando los sistemas de estas empresas capturan los datos de navegación de los usuarios, entre ellos sus patrones de consumo noticioso, para generar noticias personalizadas.

Lo que representa un problema para las empresas periodísticas, ya que estas nuevas tecnologías que tienen un impacto sobre la generación de noticias escapan a su control, al estar en manos de Google y Facebook, pero también de Amazon, IBM, Apple y Microsoft, entre otras. Es decir, los medios y agencias de noticias son consumidores para convertirse en desarrolladores de significado.

Contenido relacionado: El gran desafío para la inteligencia artificial: De Small Data a productos inteligentes

Es así que los datos proporcionados por los usuarios se han convertido en el principal insumo, e Internet, en el principal regulador de la economía global.

Para Sally Burch, directora ejecutiva de la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI), tal nivel de control de información deriva en conocimiento, poder político y económico que, de no producirse cambios en su regulación, generará nuevas dependencias de países menos desarrollados.

Medio, canal y contenido. Quienes controlan los sistemas de difusión lo hacen a través de sistemas satelitales, mientras Big Data permite a la información interpretarse a sí misma y adelantarse a nuestras intenciones. Lo que parecía una democracia, se convierte poco a poco en una dictadura de la información.

“La hegemonía que han logrado estas empresas se debe, por un lado, a la posición clave que ocupan al controlar las plataformas que conectan los diferentes actores, hecho que se presta a la conformación de monopolios. Y esto a su vez les permite acumular más datos, insumo principal de esta nueva economía digital. Entonces, y sobre todo cuando se trata de transferir servicios públicos o funciones críticas a sistemas de Inteligencia Artificial manejados por estas empresas, surge una contradicción entre la meta de máxima ganancia de la empresa y las exigencias del interés público”, escribió Burch sobre el tema.

Y muestra de ello es Alphabet, el conglomerado de negocios al que está integrado Google, que ha comprado una docena de compañías dedicadas a la Inteligencia Artificial en los últimos años. Apple, Facebook, Intel y Twitter han hecho inversiones similares para absorber estos modelos de startups.

Estos casos revelan la estrategia: los emporios toman el control de empresas que realizan análisis predictivo, búsqueda visual y procesamiento de lenguaje natural para robots.

Contenido relacionado: Inteligencia Artificial en marketing: ¿oportunidad o amenaza?

En tanto, la empresa periodística tradicional podría orientar sus esfuerzos a impulsar su mayor activo: la marca. Así lo considera Riveros, quien agrega: “es probable que los próximos modelos de periodismo provengan del mundo de la informática, y que exista un cruce entre los medios tradicionales y empresas ligadas al Machine Learning y Big Data, creando inversiones conjuntas o alianzas estratégicas para sobrevivir y generar rentabilidad en el mercado”.

Pero mientras estos modelos convergen, existe un riesgo latente para todos los profesionales de los medios de comunicación, ya sean periodistas, editores, diseñadores, mercadólogos, publicistas: la pérdida de empleos. Ya se ha visto, a lo largo de la última década, el cierre de medios de comunicación o el traslado de impresos a plataformas digitales, pero lo que plantea Burch, va más allá:

“Uno de los problemas más agudos sería el impacto sobre el empleo debido a la robotización o la automatización de la producción de bienes o servicios. Hay pronósticos de que el empleo en muchos sectores va a desaparecer, y que los nuevos empleos serían insuficientes para absorber a todas las personas desplazadas”.

Contenido relacionado: La inteligencia artificial será una industria de 14 mil millones de dólares en 5 años

En tanto, es un hecho la transferencia de riqueza hacia las empresas que concentran poder en el sector de la Inteligencia Artificial, que se basa en la acumulación y procesamiento de (nuestros) datos.