Instalan en las ciudades puntos de descanso para que los repartidores esperen entre viajes

Los servicios de entrega a través de aplicaciones móviles suman estrategias para evitar que sus repartidores sean el blanco de críticas por "tomar" la vía pública.

Puntos de descanso de Rappi. Imagen: Rappi Colombia.
  • Los servicios de entrega se masifican en todo el mundo y hay quejas en algunas ciudades

  • Ante esto, las empresas buscan estrategias para ordenar el “caos” que se genera en algunos casos

  • Rappi instaló “Pit Stops” con baños, estacionamiento para bicicletas y carga de celulares y otros podrían imitar la idea

Los servicios de entrega por medio de aplicaciones móviles, como Rappi, Glovo, Pedidos Ya o Uber Eats, se han masificado en la gran mayoría de las ciudades medianas y grandes de América latina.

El problema es que hay repartidores “inundando” las calles, algo que, en algunos casos, genera complicaciones y resistencia.

En Colombia, por ejemplo, país de origen de Rappi, han habido muchas quejas porque sus repartidores acaparan todo el mobiliario urbano para esperar entre los pedidos, anulando la posibilidad de otros de utilizarlo.

Esto motivó que la compañía anunciara la implementación de puntos especiales para que los “rappitenderos”, como le dicen en Colombia, puedan estacionar y descansar.

“La compañía informó que espera terminar el año con 20 de estos espacios en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla”, publicó El Espectador.

Los llamados “Pit Stops” cuentan, dependiendo de la ubicación, con una capacidad para entre 30 y 50 personas y están abiertos de 6 de la mañana a 10 de la noche.

En el lugar hay espacio para que estacionen sus motos y bicicletas, esperen los pedidos, descansen y se hidraten. Hay baños y lugar para la carga de los teléfonos, informó la compañía.

Además, dice Rappi, hay personal de apoyo para “mantener el orden y brindar soporte en temas de operación”.

Invasión

“La falta de garantías para el desarrollo de las labores de los ‘rappitenderos’, así como el frecuente irrespeto por las normas de tránsito y la invasión del espacio público por parte de estos, entre otros puntos, han hecho a la compañía blanco de críticas por parte de parte de la ciudadanía”, analiza el mismo medio colombiano hablando de la estrategia de Rappi como respuesta a esas inconformidades.

Según se informó, los espacios tienen un “Manual de Uso Apropiado y Convivencia” que deben cumplir quienes los utilicen.

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Adaptación a Uber Eats, Rappi y otros

Las ciudades están en pleno proceso de adaptación a la irrupción de los servicios de envío.

En Argentina, por ejemplo, el desembarco es traumático en algunos casos, como en Buenos Aires, donde la Justicia de la ciudad dictó una resolución cautelar a comienzos de agosto que suspendió la actividad de Rappi, Glovo y Pedidos Ya en todo el ámbito de la urbe.

La medida, que aún está vigente, fue “hasta tanto las empresas tengan a todo el personal en relación de dependencia, con libreta sanitaria y reciban gratis su uniforme”.

Igualmente, en la práctica, no hubo controles y nadie la cumplió.

Según datos de la Policía de la Ciudad, el 70% desempeña tareas sin seguro y el 67% circula sin casco protector.