Influencers artificiales

Ya pasó la etapa en la que los Influencers dejaron de tener la gran importancia que tenían para dar su espacio a los microinfluencers que, como las formas más eficientes en la mercadotecnia, pueden llegar de forma más específica a los segmentos deseados.

“Arreglando el mundo” con compañeros de trabajo en una junta, y más allá del tema de las elecciones y del mundial de futbol, hablábamos de la importancia de los llamados Influencers en el momento actual de las marcas. Ya saben, esos personajes que se supone cuentan con credibilidad acerca de un tema específico y que por su misma presencia en las redes sociales pueden influir en las opiniones de las personas e inclusive ser grandes “recomendadores” (si me permiten decirlo así) de marcas o productos.

Bueno, digo que se supone porque todavía hay que comprobar actualmente la influencia real en la toma de decisión de los consumidores/usuarios cuando siguen a un Influencer, aunque los números en cuanto a alcance no mienten.

Si queremos números, Forbes presenta un análisis en cuanto a los Influencers más importantes en diferentes categorías, entre las que se encuentran los temas de mascotas, moda, gamers, hogar, fitness, belleza, comida y tecnología, entre otros.

Los datos arrojan, por ejemplo, que en el 2017, considerando su alcance en Instagram, Twitter, Facebook y Youtube, los siguientes Influencers llegan a estos números:

Ahora, aquí lo más importante es saber si esto ya se está convirtiendo en una moda pasajera (como todas las modas), porque la transformación ya está actuando en este tipo de actividad.

Ya pasó la etapa en la que los Influencers dejaron de tener la gran importancia que tenían para dar su espacio a los microinfluencers que, como las formas más eficientes en la mercadotecnia, pueden llegar de forma más específica a los segmentos deseados, ya no importando que lleguen a millones de personas que no están dentro del perfil, sino siendo más precisos. Con ellos es mejor que tengan de mil a cien mil seguidores, pero hay un mayor convencimiento en estas cantidades más pequeñas y por consiguiente un retorno en ingresos mucho mejor.

Pero ahora las cosas siguen cambiando con las tendencias de la tecnología para dar paso a un nuevo tipo de Influencer: El Influencer creado digitalmente y con inteligencia artificial o “Influencer virtual”.

Las Influencers virtuales están tomando mucha fuerza por su gran adaptación a las marcas y a los momentos de dar sus mensajes. Un gran caso de éxito es @lilmiquela, una “it girl” diseñada como estadounidense de 19 años de edad, con raíces hispanobrasileñas, con conciencia social por los derechos de los transexuales y que impulsa el movimiento Black Lives Matter (o sea, con una identidad completa). Inclusive, aparte de sus “actividades de Influencer” con marcas como Prada, Moncler, Diesel y Adidas, destaca como cantante en sus interpretaciones con voz artificial, ubicándose en los primeros lugares en la lista de Spotify Viral y mostrándose en YouTube con videos que te dan una “probadita” de su físico mientras escuchas sus canciones dándote una toma cerrada de una parte de su rostro, resaltando uno de sus ojos y su mejilla con pecas o una parte de su vestuario. Al día de hoy, ya tiene 1 millón 200 mil seguidores en Instagram.

Llaman también la atención otros Influencers y modelos digitales como:
Shudu (con 125 mil seguidores en Instagram), una supermodelo que ha aparecido en campañas para Fenty Beauty, propiedad de la cantante Rihanna

Ronnie Blawko, amigo de Miquela, aficionado al Street style y al Fortnite.

Noonoouri, la primera influencer virtual que colabora con Kim Kardashian y con Dior, Saint Laurent y Dolce & Gabanna. Parisina de 18 años, interesada en la moda, el lujo, la belleza, los viajes y el arte, con 71 mil 800 seguidores.

Así es señoras y señores, las marcas están dejando de confiar en los “Influencers humanos”, que están expuestos a escándalos, a un comportamiento inadecuado y que no sea acorde con las políticas de la marca que representa, a pasar de moda o a estar demasiado involucrado con una sola imagen. Inclusive, tristemente, hasta a envejecer.

Así que, mientras que ya puedan no arriesgarse a algún “Influencer” que dé una declaración inadecuada, que sea inculto o que se saque condones de la nariz, parece que será el camino que tomen varias marcas.

El destino nos está alcanzando. ¿Nos debería dar miedo o provocar más creatividad para ser más cercanos (humanos) a las personas que llamamos consumidores?

“-La humanidad ha perdido todo control sobre su futuro.
-No lo ha tenido jamás, en realidad. Estuvo siempre a merced de unas fuerzas económicas y sociológicas que no entendía, de los caprichos del clima y de los azares de la guerra.”
Isaac Asimov, I, Robot.