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¿Por qué inflación afecta más a Latinoamérica?

La inflación en Latinoamérica no es un fenómeno nuevo: el FMI estima que Venezuela y Argentina tendrán las tasas más altas en 2022.

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  • América Latina y el Caribe resultó ser una de las regiones más afectadas por la Covid-19.

  • La inflación no es nada nueva en la región y suelen registrarse mayores tasas que en mercados de altos ingresos.

  • En abril, el FMI estima que Venezuela y Argentina tendrán las tasas más altas de Latinoamérica con 500 por ciento y 51,7 por ciento, respectivamente.

En la mayoría de las economías de todo el mundo se sigue viviendo una inflación sostenida a consecuencia de la crisis sanitaria global ocasionada por la Covid-19, el conflicto de Rusia en Ucrania, la escasez de oferta y la detención de las cadenas de suministro. En Latinoamérica, el fenómeno no es nuevo, ya que suelen registrarse mayores tasas de inflación que en mercados de altos ingresos; no obstante, el Fondo Monetario Internacional (FMI) registró en abril altas tasas de inflación en Venezuela y en Argentina, pero ¿cuál es el motivo?

Hay que tener claro que “la inflación se puede originar por ciertos cambios en variables fundamentales de la economía que aumenten la demanda o deterioren la oferta agregada en un país, y por esta vía verse reflejado en un incremento en los precios”, asegura el Banco de la República de Colombia.

El aumento de los precios de bienes y servicios fue resultado de una detención de producción cuando comenzaron los confinamiento y de la interrupción de las cadenas de suministro. El riesgo de las inflaciones elevadas en la economía se ven reflejados cuando los salarios no pueden mantener los gastos, lo que desemboca la pérdida del poder adquisitivo.

De acuerdo con el FMI a abril de 2022, la inflación en la región latinoamericana registra los niveles más elevados de los últimos 15 años, si bien con la Covid-19 el impacto fue fuerte, el conflicto en Ucrania implicó un nuevo shock inflacionario que combinó el aumento de los precios de petróleo y los alimentos.

Los impactos de la inflación llegan a los hogares con menores ingresos y la mayor preocupación de los gobiernos es la baja en el poder adquisitivo. Por ejemplo, en el caso de México, en marzo el Banco de México (Banxico) anunció el aumento de tasa de interés al 6.5 por ciento. Ello, es la aplicación de una política monetaria que mantiene la estabilidad de la moneda e impacta directamente en la inflación y en el crecimiento económico.

Este tipo de herramientas de los bancos centrales ayudan a disminuir las afectaciones de las poblaciones más vulnerables.

Y es que la región Latinoamericana junto con el Caribe se volvieron la región más vulnerable del mundo en la pandemia, de acuerdo con datos de Naciones Unidas.

Esa crisis de salud se ha convertido en una crisis social, llevando la tasa de pobreza extrema en América Latina del 13,1 por ciento de la población en 2020 al 13.8 por ciento en 2021, un retroceso de 27 años”, informó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Las personas en pobreza extrema pasaron de 81 a 86 millones y los países con más incremento fueron Argentina, Colombia y Perú.

Inflación afecta más a Latinoamérica; Venezuela el país más golpeado por el fenómeno en la última década

De acuerdo con datos del FMI, Venezuela tiene una tasa de inflación de 500 por ciento, la más alta de la región, seguida de Argentina con 51,7 por ciento, Haití con 25,5 por ciento, Paraguay con 9,4 por ciento,  Costa Rica con 8,7 por ciento, República Dominicana con 8.4 por ciento y Brasil con 8,2 por ciento, son algunos de los que tienen porcentajes más altos.

 

En el caso de Venezuela, es uno de los países que más han sufrido el fenómeno en la última década. De acuerdo con Statista, de 2019 a 2020, los venezolanos sufrieron tasas de inflación superiores al mil 500 por ciento anual.

Durante el cierre de 2021, el país cerro con una inflación de 686.4 por ciento, marcando una desaceleración a los altos números que en 2020 se encontraban en 2 mil 959 por ciento.

Como resultado los precios de las materias primas y productos de primera necesidad son muy elevados, golpean los ingresos de las familias y limitan su capacidad de adquirir alimentos y bebidas.

La situación de Venezuela no es reciente, ha estado por encima de lo normal durante varias décadas y a partir del 2013 reputó como un evento domino después del fallecimiento de Hugo Chávez. Hacia 2018 alcanzó tasas inimaginables para una nación en el gobierno de Nicolás Maduro, junto con grandes caídas de precios y producción de petróleo que arrojaron al país a una recesión económica y aunque el petróleo es abundante existen grandes limitantes en la cantidad de producción debido a la poca inversión.

“Innumerables venezolanos han huido al extranjero en los últimos años. La crisis de los refugiados alcanzó su punto álgido en 2019, cuando más de 400.000 personas huyeron a los países vecinos. La economía nacional está ahora tan debilitada que las remesas del extranjero a los familiares que quedan se han convertido en una importante fuente de ingresos”, apuntan información de Datos Mundial.

La inflación ha desembocado en una crisis humanitaria donde las personas ya no ven accesible los alimentos y los medicamentos: todo como consecuencia de políticas económicas fallidas como devaluaciones y aumento del dinero en circulación.

Venezuela no solo enfrenta inflación, sino una “hiperinflación” que disminuye drásticamente el poder adquisitivo, el cual resulta insuficiente en la compra de bienes básicos.

Cabe destacar que Venezuela no es el único país que tiene un panorama oscuro, no al mismo nivel de la hiperinflación, pero Argentina enfrentará para este 2022 una inflación del 51,7 por ciento.

 

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