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Ley Outsourcing olvida a más de un millón de trabajadores textiles

En la industria de la moda hay alrededor de 2 millones 821 trabajadores textiles; no obstante, más de la mitad de ellos son contratados bajo outsourcing: el sector olvida la reforma reciente a la Ley.

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  • Industria textil perpetua el modelo de outsourcing a pesar de que la Ley Federal del Trabajo se haya reformado.

  • En el sector trabajan alrededor de 2 millones 821 personas, la mayoría mujeres y el 52 por ciento no tienen protección.

  • Mientras las autoridades ponen el foco en la industria es importante mencionar que quienes den el servicio de subcontratación deben estar registrados en un patrón.

Pese a la entrada en vigor de la reforma a la Ley Federal de Trabajo (LFT) en materia de outsourcing que entre varias reformas insta a las empresas a incorporar a la nómina a sus empleados para brindarles acceso a la seguridad social, reparto de utilidades, reconocimiento de antigüedad, entre otros, la industria textil pareciera evadir el cumplimiento de la Ley, ya que más de un millón de trabajadores textiles se encuentran en condiciones de subcontratación “abusiva” y ahora, ilegal, es decir, con un patrón que evade el cumplimiento de los derechos laborales.

El outsourcing se incluyó en la Ley Federal del Trabajo (LFT) de 2012 y las empresas contratar personal por medio de terceros; no obstante, se comenzaron a detectar irregularidades con la existencia de paraísos fiscales, además de que las empresas no registraban a sus empleados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

En pro de los derechos laborales, el pasado 1 de septiembre entró en vigor la reforma sobre outsourcing o subcontratación donde se reforma el artículo 15 de la LFT, donde se prohibió la transferencia de trabajadores propios hacia otra empresa y hacer parecer como patrones sin ninguna actividad productiva. Con esto, las empresas tuvieron, en el supuesto, reconocer a sus trabajadores con su objeto social y actividad económica.

De acuerdo con el estudio realizado por Staffing Industry Analysts reveló que hasta 2015, México ocupaba el quinto lugar en la industria de la subcontrataron en Latinoamérica.

De 2013 a 2018, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) registró un incremento de un 5.5 por ciento, es decir, 1 millón 107 mil personas que no tuvieron razón social para la empresa que trabajaban.

Para 2018, el 34.5 por ciento del personal en México estaba contratado bajo el esquema de subcontrataron y los estados que tuvieron mayor presencia fueron Quintana Roo, Baja California Sur, Ciudad de México y Nuevo León.

Ante la Ley, los empresas no tenían trabajadores propios y tampoco tenían que pagarles utilidades ni debían darlos en el seguro social, es decir, no cumplían con derechos laborales.

Visibilizando los vacíos, el Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) declaró su intención de reformar la LFT y las palabras tomaron forma el 1 de septiembre de 2021 cuando entró en vigor la reforma al outsoucing que insta a las empresas a incorporar a la nómina a sus empleados para darles seguridad social.

 

Industria desprotege a más de un millón de trabajadores textiles; olvida reforma a la LFT en materia de outsourcing

De acuerdo con el estudio “La precariedad laboral está de moda” realizado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, la industria de la moda en México y el mundo trabaja bajo condiciones laborales que violan el derecho al trabajo digno.

Según el censo económico de 2019 del INEGI, en el país existen 350 mil unidades económicas vinculadas a la industria de la moda y se generan 2 billones 13 mil millones de pesos de ingreso anual.

Ello, aporta el 3.2 por ciento del Producto Interno Bruto de las industrias manufactureras y ocupo la décima posición entre las actividades económicas más importantes del 2019, indican datos de Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex).

Entre los principales productos de la industria textil  se ubicaron: telas de mezclilla de algodón, telas de mezcla de fibras blandas principalmente de fibras artificiales o sintéticas, confección de costales de rafia, hilados de mezcla de fibras blandas principalmente de fibras artificiales o sintéticas, fabricación de telas no tejidas para uso industria, fabricación de telas recubiertas plásticas, telas de punto de fibras artificiales o sintéticas de poliéster, fabricación de telas de tejido de punto de algodón y otros productos, apuntan datos de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera del Inegi en 2013.

Pese al gran potencial que tiene la industria, esconde un lado que no muchos quieren ver por el consumismo y las tendencias que envuelven a las marcas que generan la producción masiva de nuevas prendas. 

La industria mayoritariamente está dominada por mujeres, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2021 (ENOE) realizada por el INEGI apunta que en el sector trabajan alrededor de 2 millones 821 personas en la industria de la moda y la mayoría son mujeres.

No obstante, las condiciones laborales no apelan a la dignidad, el 63 por ciento no tiene ingresos suficientes para superar el umbral de la linea de pobreza y el 52 por ciento no tiene accesos a servicios de salud y protecciones.

Ello, en muchas ocasiones, por el outsourcing que aun no se regula en la industria, por ejemplo, el 85 por ciento del personal subcontratado en mercados tiene otra razón social, el 52 por ciento en tiendas departamentales y el 70 por ciento en medianas empresas.

“Además, hay otras condiciones de precariedad que contradicen normas de trabajo digno y contribuyen a la indefensión de quienes trabajan en la industria de la moda. 4 de cada 10 personas con trabajo asalariado (42 por ciento) carecen de contrato estable, son 791 mil personas, están en total indefensión para conservar su trabajo. Y casi el total, 94 por ciento carecen de afiliación sindical, son 1 millón 780 mil personas asalariadas, sin condiciones de negociación colectiva y defensa organizada de sus derechos laborales”, apuntó Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

Las razones por las que los trabajadores textiles aceptan las condiciones laborales se dirigen hacia por la desesperación, y en muchas ocasiones, flexibilidad.

Actualmente la práctica es ilegal, pero pareciera que no ha llegado al sector textil; mientras las autoridades ponen el foco en la industria es importante mencionar que quienes den el servicio de subcontratación deben estar registrados en un patrón y las empresas deben evitar subcontratar personal para desempeñar actividades relacionadas con la actividad económica preponderante del contratante o con el objeto social.

 

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