Impacto de la victoria de AMLO en el consumo

El pasado 1 de julio se confirmó lo que la gran mayoría de las encuestas había presentado en términos electorales: la victoria de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y su partido. Mucho se ha hablado sobre la contundencia de esta victoria que se traduce en el gran respaldo que tendrá en el congreso y gobiernos locales. Y después de muchos meses en los que esta fecha era vista por algunos como el parteaguas político, económico y social, se acabó la incertidumbre sobre las consecuencias de cualquier resultado que pudiera presentarse.

En cualquier sector económico, la incertidumbre financiera y económica resta velocidad al crecimiento, no solamente hablando a nivel país, sino también en un nivel mucho más particular como son las empresas que pertenecen a las diferentes industrias productoras. Desde finales del 2017 y durante el primer semestre del 2018, esta incertidumbre electoral causó un comportamiento muy mesurado y conservador en términos de asignación de presupuestos a diferentes actividades económicas y empresariales. Además de ello, el consumidor también se comportó de una manera cautelosa, aunque hubo fechas que sin lugar a dudas provocaron un aumento del consumo en el país como lo fueron el 14 de febrero, día del niño, 10 de mayo y particularmente el día del padre en conjunto con el debut de la selección mexicana en el mundial de Rusia 2018. Pero fuera de estas fechas, los especialistas financieros y los índices de crecimiento en las diferentes asociaciones relacionadas con el comercio en nuestro país, presentaban números muy conservadores de crecimiento en este rubro.

Tras conocer los resultados de la jornada electoral, las cosas cambiaron para todos en México. Desde luego, la incertidumbre sobre el ganador, que siempre estuvo presente aún y con la gran ventaja que marcaban las encuestas, terminó favorablemente con un reconocimiento en todos los ámbitos, tanto político, internacional como empresarial. Esto provocó una confianza en los mercados, reflejada la semana pasada en el tipo de cambio, que de acuerdo a la página del Banco de México, cerró el pasado viernes 6 de julio en $19.07. Esta variable económica en cualquier país es una de las más importantes para toma de decisiones de inversión, tanto a nivel interno como del exterior, pero también tiene un impacto directo en los precios hacia el consumidor, ya que la actividad productora en muchos casos depende de esta variable en términos de costo de producción y por ende de la fijación de precios de los bienes y servicios. Y por lo anterior, si el peso comienza a ganar terreno, como lo ganó la semana pasada frente al dólar, indudablemente impactará positivamente en el consumo interno.

En varias ocasiones he comentado que el consumidor constantemente está cambiando y las marcas que logren tener lectura de dichos cambios podrán anticiparse para cautivar su atención y satisfacer una necesidad. Pues bien, creo que el momento que vive México en términos de estabilidad social tras las elecciones puede ser aprovechado por las marcas para seguir generando confianza en ellas y por ende tendríamos un aumento en el consumo interno de bienes y servicios. Esta confianza del consumidor se mide cada mes y la buena noticia es que lleva tres meses con un crecimiento; De acuerdo al índice de Confianza del Consumidor que presenta cada mes el INEGI, en el mes de junio se tuvo un incremento del 1.1% comparado con mayo. Uno de los componentes que integran este índice se refiere al de las posibilidades actuales para realizar compras, el cual creció 1.9%. Sé que estos números son al cierre de junio, justo un día antes de las elecciones, pero por el comportamiento histórico en los tres meses anteriores, sumado a la confianza y percepción que está generando el que será el nuevo gobierno a partir del 1 de diciembre con las acciones inmediatas tras la jornada electoral, podría anticipar que este índice seguirá creciendo este mes y los que restan del año.

Por otro lado, el índice de crecimiento de ventas de la ANTAD (Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales) muestra ya en este 2018, con números hasta el cierre de mayo, un crecimiento del 8% a tiendas totales y 4.8% a tiendas iguales, superior al del 2017. Hay que esperar a ver el cierre, tanto de junio como de julio para identificar si el tema electoral y sus resultados tuvieron un impacto en las ventas de las cadenas asociadas, pero el comportamiento de lo que va del año indica que dicho índice seguiría siendo positivo en crecimiento.