El confinamiento y la distancia social derivados de la pandemia de coronavirus obligó a que el mundo se refugiara en herramientas de comunicación que, hasta entonces, no eran protagónicas en la dinámica diaria.

Sólo basta con ver el boom por los servicios de videoconferencias, Zoom, por ejemplo pasó de tener unas decenas de millones de usuarios a inicios de 2020, a superar los 300 millones en abril pasado.

Dicha explosión motivó a que tecnológicas como Microsoft, Google y Facebook, entre otras, reforzaran su propuesta de valor para conectar con una gran cantidad de públicos necesitados de servicios de este tipo; el académico, educativo, fitness, entretenimiento, event marketing y, por su puesto, negocios. Sin duda el mundo comenzó a cambiar. Sólo en Estados Unidos se encontró que actualmente el 37 por ciento de los trabajos se pueden realizar completamente en casa, de acuerdo con un estudio la Universidad de Chicago, Booth School of Business, NBER y CEPR publicado en mayo.

Comunicación virtual

Si bien, es evidente que existen proporciones entre cada país, también es palpable que esto ya es una realidad y cada vez tomará una mayor aceleración, incluso en países como México.

“Gracias a los avances tecnológicos es posible prepararse con antelación para la reactivación de las actividades sociales y comerciales” en el país, expone Mark Lopes, Vicepresidente Global de Servicios de Localización de Emergencia de Carbyne. En ese sentido, las empresas y demás organizamos deben tener un panorama sobre el potencial que tienen los servicios de videollamadas para impulsar sus negocios y actividades.

Para darnos una noción de este cambio, un reciente reporte de Gartner revela que para 2022, el 40 por ciento de las reuniones formales serán facilitadas por asistente virtuales y advanced analytics, mientras que para 2024 solo el 25 por ciento de las reuniones empresariales tendrá lugar en persona.

Potencial infinito

Sin duda alguna, el boom derivado de la emergencia de salud vino a acelerar un proceso que hasta principios de este año avanzaba lentamente.

Al respecto, David Díaz, líder de International Sales para Zoom resalta que “ahora existe un universo mucho más amplio de usuarios que utilizan este tipo de productos lo que representa un desafío que no anticipábamos”, aunque, desde su punto de vista, “esta situación nos ha llevado a descubrir un mundo de oportunidades”.

Para el especialista hay dos puntos que son clave para que este tipo de servicios crezcan, por un lado destaca la experiencia de usuario, entre más amigable, más personas querrán usarla, y por el otro, la seguridad; un tema recurrente en cuestiones digitales y en el que todas las marcas pondrán especial atención.

Su aporte es crucial considerando que el trabajo remoto y la futura demografía de la fuerza laboral afectarán las reuniones empresariales como lo apunta Gartner.

Un futuro a distancia

En ese mismo tenor, Christin Parcerisa, Gerente de Comunicación de Negocio en Google México hace hincapié en cómo se está transformando el mundo y el rol que están jugando los servicios de videoconferencias.

“Nos encontramos ante una nueva realidad del trabajo en el mundo, incluyendo México.
Incluso después de la contingencia, las empresas ya no trabajarán de la misma manera que lo hacían antes. La crisis del coronavirus va a propiciar que muchos negocios se
transformen digitalmente, generando una nueva concepción del trabajo en todas las
industrias”.

De acuerdo con la especialista, el trabajo a distancia “ya no se ve como algo imposible, muchas compañías se han dado” de ello. En ese sentido, aquellas que no adopten este tipo de recursos para potenciar sus negocios y las relaciones con sus equipos de trabajo, quedarán rebasadas por la realidad y eso disminuirá su potencial de productividad y de éxito.

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