x

Suscríbete a Merca2.0 y accede a más 3,500 artículos exclusivos a suscriptores. Haz clic aquí

ARTÍCULO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES

¿Hacia dónde irá la industria automotriz en México luego del ‘efecto Trump’?

Producir un vehículo mediano en Estados Unidos es hasta 4 mil dólares más caro de lo que supone su fabricación en México.

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

[g1_row]

[g1_1of1]

La industria automotriz en México es uno de los principales motores que sostiene e impulsa el crecimiento económico del país. Basta con reconocer que de acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), este sector representa el 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional así como el 18 por ciento de la producción manufacturera, cifras que le permiten generar más de 800 mil empleos distribuidos a lo largo de toda la República Mexicana.

Durante los últimos años, con la llegada de nuevos jugadores así como la implementación de acuerdos comerciales con diversos mercados mundiales, esta industria ha registrado un crecimiento importante, el cual está apalancado por la exportación de automóviles y refracciones.

Cifras oficiales indican que durante el ultimo año, el sector automotriz en el país fabricó 3 millones 450 mil unidades, de los cuales 2 millones 760 mil fueron exportados y 1.6 millones se comercializaron en el mercado interno.

Con un crecimiento del 25.7 por ciento en el trimestre analizado a noviembre pasado con referencia al trimestre inmediato anterior, se prevé que las exportaciones automotrices superaron los 50 mil millones de dólares, números que ubican a la industria por encima del superávit que otros sectores como el petróleo, las remesas o el turismo alcanzaron, según la AMIA.

[/g1_1of1]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_3of5]

ventas_autos_2016-02

[/g1_3of5]

[g1_2of5]

Aunque los números anteriores reflejan cierta estabilidad para dicho segmento económico, también es una realidad que el juego político que se vive en Estados Unidos con la designación de Donald Trump como presidente ya tiene sus primeros efectos en dicha categoría.

Desde el proceso de campaña, el ahora presidente de la Unión Americana amenazó con imponer un arancel de 35 por ciento a los vehículos que se importan de México en un intento por limitar las inversiones que se realizan en el país.

[/g1_2of5]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

La advertencia de no es menor, si se considera que el 77 por ciento de las exportaciones de autos fabricados en México se envían a Estados Unidos. De hecho, según cifras de Ward’s Automotive de enero a noviembre de 2016, los vehículos maquillados en territorio nacional representaron el 12.4 por ciento del total de autos vendidos en el mercado estadounidense con un total de exportaciones calculadas en 1 millón 964 mil 441 unidades.

Ante las amenazas de un impuesto del 35 por ciento llevará a las armadoras y empresas que manufacturan sus vehículos en México a ajustar sus estrategias para mantener sus ritmos de productos y, al mismo tiempo, establecer planes de comercialización que justifiquen un evidente aumento en el costo de sus autos para los consumidores norteamericanos.

La situación toma otras dimensiones cuando consideramos que en territorio mexicano existen 10 armadoras con plantas de manufactura (Audi, Fiat Chrysler, Ford, General Motors, Honda, KIA, Mazda, Nissan, Toyota y Volkswagen), mismas que aunque desde México exportan a más de 60 países, tienen como principal destino Estados Unidos.

[/g1_1of1]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

grafica_1-01

[/g1_1of1]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

Frente a amenazas directas y públicas realizadas por Trump, algunas de las principales empresas en este sentido han tomado diferentes posturas en donde quizá la más polémica está firmada por Ford.

Durante la semana pasada, Ford Motor Company anunciaba la cancelación de las inversiones en México para construir una nueva plata en San Luis Potosí, las cuales tendrían un valor aproximado de mil 600 millones de dólares. La automotriz de origen estadounidense informó luego de esta decisión invertirá 700 millones de dólares en su planta ubicada en Michigan, como parte de su estrategia de expansión en su oferta de vehículos eléctricos, híbridos y autónomos, así como los modelos Mustang y Lincoln Continental.

Aunque Mark Fields, CEO de Ford, refirió a diversos medios estadounidenses que el cambio de planes no es una respuesta a las amenazas de Trump, es cierto que el anuncio fue dado el mismo día que el presidente electo amaga con imponer mayores impuestos a General Motors, el mayor fabricante de autos en Estados Unidos.

[/g1_1of1]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_2of3]

La respuesta de la armadora contrasta con la de algunas de sus homologas las cuales, a pesar de haber recibido amenazas directas, han afirmado en diversas ocasiones que mantendrán sus inversiones en el país.

KIA, empresa que reportó un crecimiento en ventas de 110.4 por ciento durante diciembre pasado con la venta de 6 mil 30 unidades, aseguró que invertirá más de 3 mil millones de dólares en su plata ubicada en Nuevo León, misma que se construyó hace dos años y representa el 77 por ciento de la población del municipio Pesquería. Con esta inyección de capital se espera que al finalizar el año se generen más de 14 mil empleos y se produzcan 300 mil unidades anuales.

Otra compañía que se sumó a KIA es Toyota, la cual luego de recibir la advertencia de Trump, afirmó que si bien espera con interés colaborar con la administración del magnate, no retirará su inversión en México porque no interfiere para nada con los empleos en Estados Unidos.

Toyota ha producido más de 25 millones de vehículos en el país de las barras y las estrellas e incluso exportó más de 160 mil vehículos fabricados en Estados Unidos a 40 países, ayudando a establecer la Unión Americana como centro mundial de exportación, en 2015, de acuerdo con la firma.

La estrategia del presidente electo tampoco funcionó con Nissan Mexicana, que confirmó a Notimex que continúan sin cambios los planes de producción de su planta Compas en Aguascalientes, en México, donde se producirán vehículos premium.

La decisión tomada por Ford no debe leerse a la ligera. Hablamos del fabricante del vehículos con mayor volumen de exportación hacia el mercado estadounidense; su vehículo Fusion es el auto con mayor volumen de expiración hacia Estados Unidos, seguido de la Dodge RAM 2500 de Fiat Chrysler; y la Chevrolet Silverado 2500 doble cabina de General Motors.

Para el sector automotriz en México, el panorama debe leerse desde ópticas diferentes. Por un lado, se presenta como una gran oportunidad para explorar nuevos mercados más allá del norteamericano tales como Alemania, Colombia o Brasil, con el fin de resistir los efectos de las medidas proteccionistas que Trump intenta imponer.

[/g1_2of3]

[g1_1of3]

Principales países importadores para la industria automotriz mexicana

Porcentaje de exportaciones destinadas por país de acuerdo con datos de la AMIA

[g1_progress_circle value=”77%” size=”m” style=”simple” caption_color=”#898989″]

Estados Unidos

[/g1_progress_circle]

[g1_progress_circle value=”9%” size=”m” style=”simple” caption_color=”#898989″]

Canadá

[/g1_progress_circle]

[g1_progress_circle value=”2.9%” size=”m” style=”simple” caption_color=”#898989″]

Alemania

[/g1_progress_circle]

[g1_progress_circle value=”1.7%” size=”m” style=”simple” caption_color=”#898989″]

Colombia

[/g1_progress_circle]

[/g1_1of3]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

Asimismo, ante el aumento en los precios para el consumidor final en Estados Unidos que traería la imposición del arancel y la posible reducción en ventas que esto supondría, las firmas automotrices deberán de buscar alternativas de nichos de mercado al interior; es decir, diseñar ofertas que se adapten a las necesidades de los consumidores emergentes en el mercado nacional.

Por último, alineado a los dos puntos anteriores, si bien se espera que el costo del impuesto sea pagado en su mayoría por los consumidores estadounidenses, es cierto que dicho aumento en el costo de la operación también podría repartirse -de diversas formas- en otros mercados, razón por la cual invertir en estrategias de comunicación y mercadotecnia mucho más precisas, enfocadas y efectivas para públicos meta particulares deberá ser la constante para encontrar caminos que justifiquen menor o mayor aumento en los vehículos y refracciones.

La incertidumbre en la industria automotriz es evidente; no obstante, hay dos realidades que no se pueden perder de vista; fabricar un vehículo en México es hasta 20 por ciento más barato que en Estados Unidos, al mismo tiempo que los costos que supone reubicar una planta de producción son altos.

La moneda aún está en el aire y serán los consumidores -con su decisión de compra- quienes castiguen o premien estas decisiones, las cuales en definitiva tendrán un impacto importante en la economía del país. Está en manos del propio sector convertir un panorama de retos en un contexto lleno de oportunidades que antes de ser negativo para la industria nacional, sea un nuevo impulso para descubrir, explorar y capitalizar nuevos horizontes.

[/g1_1of1]

[/g1_row]

Otros artículos exclusivos para suscriptores