• Para la red inalámbrica norcoreana, Huawei se habría aliado con la compañía estatal china Panda International

  • De acuerdo con el Post, la tecnológica habría trabajado con Pyongyang durante al menos ocho años

  • Reguladores quieren que EEUU imponga severas sanciones a las marcas que colaboren con el régimen asiático

Parece que Huawei permanecerá en la lista negra de Estados Unidos (EEUU) por mucho tiempo. De acuerdo con The Washington Post, la tecnológica china habría sido instrumental para instalar y mantener la red inalámbrica de internet en Corea del Norte. La marca no solo presuntamente aceptó el contrato secretamente. Además, el trabajo va directamente en contra de las sanciones comerciales establecidas contra el régimen dictatorial.

El Departamento de Comercio de EEUU confirmó que estas sospechas son parte de una investigación contra Huawei iniciada en 2016. La marca china habría utilizado algunos componentes americanos al montar la red inalámbrica. Este hecho habría violado las reglas que prohíben equipar al régimen de Corea del Norte con equipo estadounidense. La tecnológica reafirmó en una declaración al Post que no tiene negocios en Pyongyang.

Un retroceso para Huawei

Corea del Norte es, para muchas compañías y gobiernos, una nación non-grata. El país es frecuentemente señalado por sus intentos de intervenir bases de datos extranjeras. Asimismo, es una de las regiones con menor libertad de prensa en todo el mundo y es reconocida por sus ambiciones militares. Incluso México, internacionalmente reconocido por su política exterior neutral y de no intervención, ha mostrado abierto antagonismo hacia el régimen.

Justo por ésta razón, el que se relacione a Huawei con Corea del Norte es algo tan grave para la marca. EEUU y China habían reiniciado pláticas para relajar la guerra comercial entre ambas potencias. Incluso el país asiático había hecho un “gesto de buena fe para demostrar su compromiso ante la administración de Donald Trump. Si bien el descubrimiento del Post podría no afectar estas negociaciones, ciertamente ya no beneficiarían a la tecnológica.

Pero este giro de eventos es más grande para Huawei que solo EEUU. Si las acusaciones en su contra se corroboran, el resto de los países aliados de la administración norteamericana podrían darle la espalda. Ya desde hace días se había visto que varios agentes tenían la meta de seguir hiriendo a la tecnológica, sin importar la decisión de Trump. Ahora, es mucho más seguro que la empresa ganará permanentemente una mala reputación política global.