Google X, el algoritmo de la felicidad y la inteligencia artificial

MO GAWDAT
Captura de pantalla Youtube

Actualmente se utilizan métricas para cuantificar prácticamente todos los aspectos de la vida de las personas, medir los patrones de consumo, los hábitos, incluso los momentos más propicios para otorgarle información acerca de un producto o servicio; los insights han logrado ese valor agregado que supone dar certeza a las marcas para que sus estrategias tengan efectividad.

Una de las tendencias más recientes para este sector tiene que ver con los estados de ánimo de los individuos, la tecnología parece que llego a un grado en el que es capaz de precisar los sentimientos, una fórmula matemática que obtiene, con bajo nivel de equivocación, los elementos para que las personas sean felices.

Algo que, de acuerdo con Mo Gawdat, quien hasta hace poco se desempeñaba como Director Comercial de Google X, es la diferencia entre la percepción de los acontecimientos de nuestras vidas y las expectativas que tenemos sobre ellas; es decir, no se trata de ver el vaso medio lleno o medio vacío, sino de aceptar la cantidad de agua que tengamos.

Este personaje, que trabajó en firmas como IBM, Microsoft y Google, a través de diversas referencias populares, proverbios árabes, test psicológicos, entre otras herramientas, escribió “El algoritmo de la felicidad”, un texto, que según el autor, enseña a vivir en plenitud aceptando las circunstancias y dejando atrás una serie de enumeraciones, seis grandes ilusiones, siete ángulos muertos y cinco verdades últimas.

Gawdat, de procedencia egipcia, en declaraciones para El País, opinó también sobre el presente de las personas, su vida en tiempos de redes sociales, en donde afirma que este tipo de herramientas sirven como una especie de constante aprobación, una obsesión por el ego.

“Por desgracia, ninguno de nosotros seríamos capaces de vivir un solo día sin abrazar un tipo de ego. ¿Por qué? Porque nuestra comprensión del mundo que nos rodea está basada en una identidad, en quienes somos. Tenemos que comprendernos a nosotros mismos para poder tratar con el resto del mundo”, declaró el exdirectivo para el medio español.

De igual forma, explicó haciendo una analogía con los smartphones, la felicidad del ser humano. “Cuando sale de una caja funciona bien, pero a medida que pasa el tiempo comienza a hacerlo peor, la batería empieza a durar medio día. Eso no es un problema del teléfono, sino de las aplicaciones que le instalamos. Con las personas pasa algo parecido, nacemos felices y no necesitamos nada más para serlo, pero nos dejamos llevar por ilusiones y éstas nos hacen infelices”.

Gawda dejó su puesto en el motor de búsqueda más importante del planeta para dedicar tiempo completo a dedicarse a la misión de contagiar de felicidad a mil millones de personas (#1billionhappy), y de esta forma honrar la memoria de su hijo, quien falleció durante 2015 a consecuencia de una negligencia médica.

A su vez, la salida del egipcio también tiene que ver con el futuro; mismo que estará marcado por el impacto de la inteligencia artificial. “¿Cuál es la mejor manera de educar a un niño? Sin duda, siendo un buen padre. Sí lo eres, tus hijos crecerán y serán como tú. Eso es lo que pretendo decirle al mundo; a no ser que empecemos a priorizar la felicidad y la compasión, las máquinas van a priorizar los valores de la sociedad actual como la violencia”, recalcó Gawda a El País.