• Aunque no hay un consenso concreto, se considera que la Generación Z nació entre mediados de los 90 y los 2000

  • De acuerdo con Vision Critical, estos jóvenes se consideran a sí mismos menos despilfarradores

  • Para 2017, se temía que en un lustro un 25 por ciento de los centros comerciales fueran a desaparecer

Hoy en día, el ecommerce es visto como el brillante e inevitable futuro de la industria retail. Amazon, el gigante líder del mercado, incluso busca incrementar el potencial monetario de su plataforma de ventas con un agresivo modelo publicitario. E incluso grandes representantes del segmento tradicional, como lo es Walmart, siguen invirtiendo en tecnologías de compra remota y móvil. Pero gracias a la Generación Z, el mercado podría regresar al punto de inicio.

En datos del Consejo Internacional de Centros Comerciales, 95 por ciento de los miembros de la Generación Z fue al menos una vez a un mall cada tres meses en 2018. Y tres de cada cuatro jóvenes del grupo apuntaron que es mejor comprar en tienda que online. Y en entrevista con Bloomberg, Neil Saunders, analista de GlobalData Retail, confirmó la tendencia.

Siempre se ha asumido que, a medida que recorres el espectro de edad, el consumidor joven que ha crecido en el mundo digital y en línea evitaría las experiencias físicas. Pero en realidad no es así. [Al contrario, tienden a preferirlas más que sus padres y hermanos mayores].

Lo anterior no significa que la Generación Z deje atrás por completo la tecnología. De hecho, la experiencia brick-and-mortar de esta población tiene una gran integración con los avances tecnológicos. En específico, con la experiencia en redes sociales, el costo y la personalización.

Una Generación Z distinta a sus predecesores

Ya anteriormente se ha destacado cómo este grupo poblacional es curiosamente distinto a sus predecesores. No solamente necesitan un enfoque particular de los expertos de marketing. Las exigencias laborales de la Generación Z son también más complejas. Y no solo apuestan a redes sociales distintas a las tradicionales. También tienden a ser más conservadores, su experiencia es mayormente multipantalla y no conciben un universo sin tecnologías digitales.

Al mismo tiempo, parecen exhibir cierta aversión a las plataformas digitales. Un 75 por ciento de la población compra en línea, pero no considera que haya suficiente variedad. Y de forma curiosa, el efecto no afecta solo a los centros comerciales y negocios retail. MarketingDive apunta que a la Generación Z también les gustan más las cadenas de comida rápida. Frente a sus colegas Millennials, estos jóvenes van 20 por ciento más a lugares como McDonald’s.

Como lo menciona Forbes, es evidente que la Generación Z está impulsando un cambio en el concepto de los centros comerciales. La tecnología, contrario a los usos de los Millennial, no puede ser el eje único. Al mismo tiempo, la versión tradicional de estos negocios tampoco puede regresar. Las experiencias, como las Story de Macy’s, deben ser la meta de su iniciativa de negocio. Se debe perseguir una integración, no una alineación a uno u otro extremo.