Formas de Pensar Triunfadoras o bien, ¿Tú piensas como Google?

En esta era tan cambiante hay formas de pensar triunfadoras, que han podido descifrar la gran conmoción económica que estamos viviendo. La forma en que ven el mundo empresas como Google, Amazon, Apple, Facebook, entre un puñado, les ha permitido rápidamente hacerse dueñas del mismo y de lo que vendrá, hasta que probablemente también ellas a su vez sean transformadas por este cambio constante que entendemos como disrupción.

¿Qué las hace diferentes? Jeff Jarvis escribió un libro llamado ¿Qué haría Google?

(Por cierto que me metí a Google para encontrar la referencia, escribí en español únicamente la pregunta y el dichoso buscador me llevó directamente a esta liga que les comparto, ¡Obvio! dirán algunas de ustedes, Ay ¡wey! pensarán algunos otros, a mi me da como piel de gallina, ¡pareciera que ya es telépata traductor el moderno equivalente al Oráculo de Delfos!

Este hombre, Jeff; piensa que Google es exitosa y lo seguirá siendo no por que sea perfecta o sorprendente sino por la sencilla razón de que ve el mundo de una forma muy diferente al resto de las empresas y pensándolo bien, como muchos de nosotros que venimos de una era industrial que se está haciendo añicos.

¿Cómo ve al mundo Google? Primero que nada Google responde a una economía de abundancia; Segundo: Piensa sus estrategias en función de relaciones y redes y también reconoce que la creación de contenido de los mismos usuarios es un “generador de señales” y que es ubicuo (Que está presente en muchos lugares y situaciones y da la impresión de que está en todas partes).

Quien tenga ojos, vea: Google entiende que al dar información a sus usuarios y generarles valor, ellos (nosotros), estamos dispuesto a darle información, nuestra información (donde estamos, que buscamos, que nos interesa con quien o que nos relacionamos, etc.). Google la digiere, mastica y transforma en más información (personalizada, histórica, con contexto), genera un proceso, que se van perfeccionando segundo a segundo, y en el que todos ganan algo. Google no pretende controlar la escasez (que es el principal concepto de generación de valor de la era Industrial) más bien como dijimos, explota la abundancia “tu me dices donde estás o que requieres” y yo, Google, te doy respuesta a muchísimas de las probables posibles preguntas que se están generando en tu cabeza y analizo las relaciones de lo que preguntas, con lo que escribes, con tus gustos y búsquedas previas, etc. ¿Resultado? Generación de Valor.
Google entendió antes que muchos, de hecho está embebido en el DNA de la empresa, que los sitios Web, los famosos Portales de Información, son un modelo totalmente no funcional (no sirve). Pensar como Google es saber que tienes que ir a donde está tu cliente y no hacer que el vaya a donde tú estés; tienes tú que ir a él, de alguna forma hacerte omnipresente.

Las interacciones con todos tenemos con Google no solo en su página sino en las páginas de todos aquellos que se anuncian, en las paginas de terceros, en los videos que vemos, en los mapas que revisamos. Google nunca pretendió ser una empresa de telefonía, sin embargo al ver el éxito obtenido por Apple con su IPhone y tomando en cuenta nuevamente el concepto de abundancia, se avoca al desarrollo del sistema operativo Android pero no para su plataforma exclusiva sino para utilizarlo para que los fabricantes lo pusieran en sus dispositivos. Google se dio cuenta que la movilidad de los Dispositivos llamados Teléfonos, tienen la clave para el desarrollo económico de la era digital. Por que nos hacen visibles, abiertos y comunicados con interacciones de reciprocidad, que bien pensadas crean fantásticas oportunidades de negocio para quien puede procesar analizar y personalizar esta enorme cantidad de información. ¿Se te ocurren algunas, estimado lector?

La clave del pensamiento de Google es el ver oportunidades en el cambio ejecutar rápidamente y con visión global, muchos de tus esfuerzos no fructificaran seguramente pero el ejercicio de los mismos te preparará más y mejor para tu siguiente oportunidad.