forever 21
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  • Forever21 es una de las marcas más populares de la industria del fast fashion, gracias al impacto de su estrategia de retail.

  • Uno de los peores errores de Forever 21, han sido los polémicos incidentes en que fue acusada de plagio.

  • El impacto que ha alcanzado la marca se ha debido en gran parte al valor a sus productos polémicos.

 

La moda es una de las industrias más fascinantes en el mercado, pues han marcado una labor comercial muy importante, sobre todo al momento de explotar el diseño y generar estrategias que logran ser relevantes frente al consumidor y en colaboración con marcas de otro segmento.

Algunas de las marcas que han logrado aprovechar estas pautas comerciales dentro del mercado de moda han sido Forever 21, una de las historias más polémicas que han ocurrido en la industria, no solo por su estrategia creativa, sino por el próximo anuncio de que se declarará en quiebra y que se ha convertido en tendencia dentro de redes sociales en México.

El fracaso de Forever 21

El fracaso de Forever 21 no ha sido otro sino el de ser una de las marcas más polémicas por la cantidad de acusaciones de plagio que ha enfrentado, debido a que la estrategia de diseño de sus productos se ha hecho de la copia de diversos productos, con toda clase de resultados negativos para la marca, aunado a malas estrategias de promoción.

La más reciente polémica que enfrentó la marca ocurrió con una mala colaboración con la firma Atkins, una popular marca de productos creados por el afamado doctor Atkins, para bajar de peso.

El error que ocurrió en ese momento se debió al envío de estos productos dietéticos, que se dio incluso en las prendas de talla extra que se compraban en línea, lo que fue entendido por los consumidores como una señal de burla por parte de la marca a su talla.

De inmediato se incendió la marca en redes sociales donde fue criticada por la pésima estrategia que llevó a cabo y que en ningún momento pensó en el perfil de su consumidor, únicamente se centró en el alcance que tenía su base de consumidores a quienes vendió en dicha estrategia.

Otro gran error de la marca ocurrió cuando Gucci la demandó por plagio, luego de que la firma de fast fashion imitó sus populares líneas de colores de la firma italiana, en una serie de productos como una chamarra muy similar a la lanzada por la marca de lujo.

En esa ocasión la demanda confirmó la pésima estrategia de Forever 21, de lanzar productos cuyo diseño era una simple copia de otros con un precio más caro, demeritando en todo momento el valor del concepto “diseño original”.

Un tercer caso ocurrió en 2015 cuando la firma sueca H&M demandó a Forever 21 por el diseño de una bolsa excesivamente idéntica en la que se leía “beach please”, convirtiendo al producto en un lamentable episodio para la marca, volviendo a confirmar su pésima estrategia de diseño.

Otro incidente volvió a ocurrir ese año cuando Forever 21 volvió a ser acusada por el diseñador Sam Larson, quien señaló a la marca de haber robado uno de sus diseños, para estamparlo en una colección de playeras.

El caso más reciente ha ocurrido con una demanda por parte de la cantante Ariadna Grande, quien acusó a la marca de imitarla con modelos y conceptos parecidos al de su video 7 Rings, con el que ofrecía la falsa creencia de que la artista colaboraba con la marca.

Ahora, con el anuncio en puerta de que se declararía en banca rota, la marca no ha hecho sino confirmar la poca capacidad que tuvo de lograr productos originales como concepto comercial, lo que ha cobrado finalmente con su futuro como empresa y nos recuerda lo importante que es un buen diseño como estrategia comercial.

El mercado de fast fashion debe de adoptar nuevas prácticas, pues de ello depende el futuro de esta fascinante industria, sobre todo a través de prácticas de diseño, que establecen lo importante de un producto original.