Un estudio reciente de Morning Consult reveló que el 31 por ciento de los estadounidenses considera que la calidad de los trailers tiene una fuerte influencia en su decisión de ver una película. Por el contrario, el 18 por ciento confesó que los avances no influyen de ninguna manera en su comportamiento.

Los trailers son una de las estrategias más frecuentes del marketing cinematográfico. Por ejemplo, el avance de la séptima temporada del megafilme Games of Thrones fue celebrado como un acontecimiento digital a través de su lanzamiento en Facebook, donde alcanzó 45 millones de reproducciones, y YouTube, donde generó 28 millones.

Sin embargo, no todas las personas de la industria del cine están de acuerdo en la principal función de los avances: mostrar el contenido de los filmes. Recientemente David Lynch, creador de Twin Peaks , que se añadió a Netlix hace un par de semanas, dijo a la revista Rolling Stone lo siguiente: “En estos días, los trailers prácticamente cuentan toda la historia. Creo que es algo realmente dañino. Personalmente no quiero saber nada de una película cuando voy a un cine. Me gusta descubrirlo, adentrarme en ese mundo, intentar obtener tanto como sea posible una gran imagen y sonido. Sin interrupciones, para que así puedas tener una experiencia. Y cualquier cosa que pudre eso no es algo bueno”.

El marketing de Twin Peaks , por ejemplo, fue bastante cuidado y enigmático, al grado de que la revista Vanity Fair lo catalogó de fallido. Lynch insistió en que no se revelaría ningún detalle de la serie, cuya segunda temporada llegó 25 años después de la primera.

Al parecer la estrategia enfocada en mostrar de más dañó el rendimiento de Alien: Covenant , de Ridley Scott, que no obtuvo el éxito deseado. También se ha comentado que el avance de Spider-man: Homecoming , de Jon Watts, que todavía no se estrena, cuenta demasiados detalles la historia. Otro factor que puede afectar la recaudación en taquilla, si nos centramos en estos dos casos, es que ambas historias ya son conocidas por el público. Algo muy diferente ocurrió con Mujer Maravilla , de Patty Jenkins, cuyos avances mantuvieron el misterio de lo que el público descubre en las salas de cine.

Los trailers se han convertido en una verdadera forma de generar entusiasmo y expectativa entre el público. Incluso existen los teasers , que en menos tiempo de lo que usualmente dura un avance, dan alguna pista de lo que se verá en una producción. El ejemplo más representativo de esto es la renovada saga de Star Wars . La próxima entrega, Star Wars: The Last Jedi , que se estrenará en diciembre, apenas tiene un teaser que ha logrado que los fans de la franquicia estén desesperados por conocer más detalles de la película.

La estrategia que siguen Disney y Lucasfilm para promocionar la película se basa en la anticipación y la ansiedad de los aficionados. The Star Wars Show es el nombre de una serie de cápsulas que se suben al canal de Youtube de la saga para que, poco a poco, se siembre la curiosidad entre los espectadores cuyas especulaciones son confirmadas o desmentidas en un trailer.

Morning Consultant también informa que el 50 por ciento del grupo poblacional más joven, de 18 a 29 años, considera que los trailers son importantes para animarlos a ver series o películas. Solo para el 11 por ciento de la gente de mayor edad, de más de 65 años, los avances son una forma de persuasión.

Un estudio de YouGov, realizado en 2013 en Estados Unidos, dio a conocer que los factores principales que influencian la decisión de los consumidores para ver una película son los trailers (48 por ciento), las recomendaciones personales (46 por ciento), la secuela de alguna película de la que disfrutaron (39 por ciento), las reseñas en línea (25 por ciento) y las reseñas en televisión (23 por ciento).