Exempleado acusa a tienda en Twitter, de vender maquillajes usados como nuevos

El tamaño mundial del mercado de maquillajes podría llegar a los 68 mil 700 millones de dólares este 2018, según estimaciones de Trefis.

El uso de redes sociales como herramienta de denuncia ha convertido la conversación social en un flujo de interacción entre marcas y consumidores.

Desde esta relación motivada por la inmediatez, cercanía y alcance masivo de un simple mensaje, Echo Research Group descubrió en Estados Unidos que el 60 por ciento de los encuestados reconoció que la atención a clientes a través de redes sociales ha mejorado.

Cifras de 24/7 Wall St. y Zogby descubrieron que las compañías con la mayor cantidad de quejas por su servicio a clientes fueron Comcast, Bank of America y Wells Fargo.

Este panorama nos ayuda a entender la exposición que tienen las marcas en redes sociales, tal como ocurrió con la reciente denuncia contra Ulta Beuty, una cadena de venta de maquillaje.

La usuaria Fatinamxo aseguró ser exempleada de la tienda y publicó una serie de imágenes en donde muestra el antes y después de un maquillaje, evidenciando que simplemente limpian manchas para que luzca nuevo y colocarlo de nuevo en el estante.

De acuerdo con la denuncia, esto ocurre con productos que son devueltos y en lugar de ser enviados a las marcas, terminan de nueva cuenta en los exhibidores.

La acción, además de ser antihigiénica por tratarse de productos de uso personal, muestra la incapacidad que las marcas tienen de entender el valor de los consumidores y de la comercialización de productos de calidad, pues de lo contrario se cae en errores que impactan en la trascendencia de una marca a través de su valor y capacidad comercial.