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Estudio Anual de Revistas 2021: Oportunidad de evolución

Con su modelo de negocio en jaque, las revistas de Méxcio deben buscar otras formas de seguir adelante con sus operaciones

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Todo indica que a los habitantes de México les gusta leer revistas. En cifras del Departamento de Investigación de Merca2.0, casi ocho de cada diez personas en el país acostumbran consumir contenidos en este formato. Pero con una crisis económica y sanitaria como la que estremeció al mundo en 2020, este hábito pasa a segundo plano.

El 71 por ciento de los consumidores regulares de revistas en México dijeron que habían cambiado sus hábitos a raíz de la COVID-19. Si bien una quinta parte dijo que se suscribió a más proyectos, casi tres de cada diez de hecho cancelaron sus pagos recurrentes.

Javier Esteban Carrascón, CEO Condé Nast México y Latinoamérica.

Gerardo Esquivel Alatorre, Editor en jefe de la revista Universo Capital Humano, recuerda que 2020 “fue un año muy complicado para el mercado editorial por la baja generación de ingresos. Algunas ediciones tuvieron que desaparecer, dejarse de imprimir o migrar a un formato digital descargable”.

Este no fue un reto único de México, ni el único desafío que arrojó 2020. Folio Magazine apunta que muchas revistas, por la cancelación de eventos, tenían secciones enteras sin contenido. Otras tuvieron que abrir parte de sus contenidos a las masas como un gancho hacia sus versiones digitales, muchas de ellas en su infancia.

Pero ya es 2021. Ya las marcas de revistas han tenido meses para desarrollar, evaluar, implementar y mejorar estrategias de negocio. Así pues, ¿cómo luce el futuro?


“Convertir a los lectores en suscriptores, tanto en ediciones impresas como digitales, y hacer crecer los ingresos no ligados a la publicidad es de los grandes retos para todos los medios”

Javier Esteban Carrascón, CEO Condé Nast México y Latinoamérica


Baluarte de información

De acuerdo con Javier Esteban Carrascón, CEO Condé Nast México y Latinoamérica, una de las grandes oportunidades que puede abordar el sector durante el 2021 es consolidar su posición como fuente de información confiable. 

Señala que uno de los grandes retos, además de conservar el hábito de consumo de medios que se ha disparado durante la pandemia, será “mantener al medio como un lugar seguro donde informarse, ante el avance de las fake news y la desinformación”.

Aquellas revistas que decidan posicionarse como baluartes de la verdad, en un entorno donde los canales digitales suelen estar plagados de fake news, tienen una ventaja. Según Edelman, para 2019 los medios de información tradicionales aún tenían la mayor tasa de confianza de los consumidores, muy por encima de la mayoría de las plataformas online.

Pero la migración de sus ediciones a los canales digitales, una estrategia de supervivencia adoptada en 2020 y que sería permanente, podría ser una barrera. En datos del Departamento de Investigación de Merca2.0, seis de cada 10 consumidores creen que las revistas digitales son las que más difunden noticias falsas.

Existe, así, una clara herencia en desconfianza que se ha consolidado por años en los canales online y con la que las revistas deben de lidiar. Al menos, si quieren explotar este potencial posicionamiento como centros de información.

Incertidumbre en anunciantes

Históricamente, la mayor parte de los ingresos de los medios de información en México, no solo de las revistas, vienen de sus anunciantes. Y con la pandemia, de acuerdo con Branding Asia, todo el ecosistema publicitario global perdió 63 mil millones de dólares en conjunto. Blanca Juana Gómez Morera, directora general de Expansión Publishing, espera que industrias high-end, como moda, viajes, lujo y similares, vuelvan a buscar las ediciones print en 2021. Para ellas, “es una plataforma que funciona, porque el branding es muy importante, y no hay mejor vehículo para construir su imagen que el medio impreso”.

Por su lado, el CEO de Condé Nast no solo espera que el proximo año sea un poco más positivo. También cree que los anunciantes, al reanudar su gasto durante 2021, harán cambios significativos a su mix de medios.

Gerardo Esquivel, Editor en jefe en la revista Universo Capital Humano.

Esquivel Alatorre, en cambio, tiene una perspectiva distinta. Afirma que, a su parecer, aún “es incierto si las empresas volverán a invertir sus presupuestos en campañas. La pandemia no permite aún visualizar una mejoría en el panorama económico”.

No estaría tan equivocado. La gran razón por la que los anunciantes dejaron de invertir fue que sus ventas cayeron. Así que, para una recuperación total de las revistas físicas, sería necesaria una certidumbre económica general en el país.


“Algunos lectores se adaptaron a digital. Otros esperan un impreso. Las revistas tienen una gran oportunidad de adaptarse y enfocar su estrategia en ajustar los contenidos a ambos formatos”

Gerardo Esquivel Alatorre, Editor en jefe en la revista Universo Capital Humano


La oportunidad del 2021

Entre la desconfianza natural a los canales online y la aparente inhabilidad del formato físico de despegar sin una recuperación generalizada de la economía nacional, parecería que las revistas están entre la espada y la pared. Pero con la mentalidad adecuada, hay una oportunidad para que las revistas transformen su producción de contenido. La directora general de Expansión Publishing reconoce que el consumo es mucho más digital a raíz del encierro. Pero también asegura que la circulación física de revistas seguirá siendo fuerte. Esto, porque el público añora tener algo físico, conservable.

Lo anterior constituye una oportunidad para que las ediciones digitales e impresas de las revistas en México sean algo más que un espejo de contenidos. Y ya hay una demanda clara para ello entre los consumidores del país.

Según el Departamento de Investigación de Merca2.0, casi el 40 por ciento de las audiencias en el país complementan su experiencia informativa con revistas tanto digitales como impresas. Una cuarta parte también está segura que el formato físico jamás será reemplazado por su contraparte online, pues cada una aporta una valor agregado distinto al consumidor.

Es exactamente la misma conclusión a favor de la omnicanalidad a la que se ha llegado en muchas otras industrias y sectores.

Renovarse o morir

La posición de las revistas en México, en el contexto de la pandemia, es entendible.  Mantener una edición impresa es un proyecto costoso, que no combina bien con una crisis económica que golpea por todos lados, desde los ingresos que se reciben de los anunciantes hasta el alcance de la publicación, resultado de la menor capacidad de compra del público.

Y construir, muchas veces desde cero, una revista digital atractiva no es sencillo. No solo porque el público tiene una desconfianza natural a los formatos online. También porque se requiere una enorme disposición (e inversión) para crear un proyecto diferenciado de su contraparte física.

Los retos sobran y el dinero escasea. Pero también se está viviendo en México y el mundo un momento de reajuste de hábitos, expectativas y costumbres que, bien explotado, podría permitir que algunas revistas conquisten el entorno.

Cierto, 2020 fue un año de supervivencia y retos. Pero 2021 se perfila para ser un periodo de oportunidades para quienes sean atrevidos y se decidan a hacer cosas diferentes.

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