Estrategias de mercadotecnia centradas en el diseño humano

El vivir inmersos en la revolución digital y en un mundo disruptivo en todos sus ámbitos: Tecnológico, Político, Social, Delictivo, Climático, Salud, etc. no es nada fácil y pensar en el futuro de nuestros hijos y siguientes generaciones por un lado emociona y por el otro… aterra.

En su columna Álvaro Rattinger menciona como el rol de mercadotecnia también se transforma y que existe un falso sentido de permanencia. Tiene toda la razón. Las sacudidas estructurales y funcionales están sucediendo con mayor frecuencia y velocidad, como todo, en esta era. ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo nos adaptamos al futuro inminente y ya presente? Es importante pensar estratégicamente y por adelantado, válganme la redundancia, prepararse cada día más y enseñar este valor a nuestros círculos cercanos y extender dichos círculos esto ya pasa obviamente con las redes sociales. El entender el impacto ocasionado por la globalización que es facilitado por la digitalización del universo conocido no es tan sencillo aunque para los millenials es más intuitivo que para el resto de nosotros.

Hay conceptos que hasta hace poco no existían ni necesitábamos, algunos eran utópicos hoy se hacen realidad y prevalecerán ¿Por cuánto tiempo?

Hoy platicaremos de uno de ellos que es el diseño centrado en humanos (HCD por sus siglas en inglés). ¿Qué es eso? Hoy día hablamos de encontrar fórmulas para ser el número 1 en lo qué hacemos y se entiende que el que logra crear disrupción en su mercado tiene mayor posibilidad de éxito. HCD es una fórmula que promete ayudar a las empresas a lograr el éxito en sus estrategias. Su diferencia con las estrategias tradicionales es que no es linear, ni lenta, ni enfocada en productos, todo lo contrario. Permite crear modelos de negocio más ágiles al igual que experiencias para los clientes y productos con valores agregados notables y valiosos. HCD consta de tres fases básicas: Entender, Visualizar y Realizar.

Un equipo centrado en el diseño para humanos HCD, debe estar conformado por un grupo multidisciplinario, multicultural y multigeográfico, también debe ser capaz de integrar estrategia, diseño, tecnología y analítica. Es una estructura que permite satisfacer las siempre cambiantes necesidades de nuestros consumidores. El uso de estas estructuras funcionales puede ayudar a la innovación y capacidad de marketing de las empresas.

Entender: para engancharnos con nuestro consumidor final tenemos que profundizar nuestro conocimiento de el y de sus necesidades. La escucha social es básica pues nos lleva a uno de los secretos que es el de analizar las necesidades latentes, a entender las variables etnográficas y los detalles específicos de los nichos naturales que se crean en nuestros mercados ¿Te hace sentido? La pregunta es ¿Qué quiere nuestro usuario? El nivel de detalle en la respuesta es la clave del éxito.

Visualizar: ¿Cuáles son las oportunidades que tengo para satisfacer a mis clientes?
¿Cómo asimilo su constante cambio en comportamiento? Veamos y pensemos a 3 años pero construyamos para el día de hoy.

Realizar: hacer realidad las cosas y los servicios generando un mayor impacto através de un acercamiento iterativo avanzando del mínimo producto viable a la versión final, a través de ciclos múltiples y hacer relanzamientos con mejoras constantes. Esto es construyendo con escalabilidad. Recordar que el nombre del juego es iteración que hay que trabajar con un enfoque constante de mejora continua.

La esencia para vivir y triunfar en este mundo creo que puede ponerse en una palabra: Reimaginar.
Centrando la reimaginación en el cliente, no en otra cosa y utilizando las herramientas digitales tenemos una extraordinaria oportunidad. Focalizados en este proceso de crear grandes experiencias para nuestros clientes entender sus hábitos y necesidades, sus puntos de dolor. Con esto ya podemos generar alternativas de ayuda digital
¿Qué es lo mínimo que le puedo dar para empezar?

¿Cual es el camino o mapa para trabajarlo? Asi pues: Re Imagina.