Estrategias de defensa que puede implementar una empresa en el mercado

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Las estrategias de mercadotecnia se adaptan de acuerdo con las necesidades de la marca, pues el mercado está en constante cambio. En ocasiones, se requiere la defensa.

Las estrategias de defensa se enfocan en proteger los flancos que la compañía considera frágiles o por los que la investigación del mercado apunta a que los competidores podrían atacar.

Existen tres posibles defensas en la práctica mercadológica. La primera se concentra en posicionar productos fastmoving; es decir, se trata de distraer el movimiento de ataque de los competidores, con el despliegue de una campaña publicitaria destinada a los productos que se tienen dominados y se pueden mover rápidamente.

Para ello, se debe elaborar material POP y un programa de incentivos para los puntos de venta, entonces, el consumidor respondería positivamente y la competencia deberá evaluar si vale la pena rehacer su estrategia de ataque.

En este sentido, también se puede desarrollar un segundo plan, en el que se dé prioridad a las capacitaciones a consumidores sobre un producto o servicio que no está funcionado del todo, por medio de charlas técnicas mensuales y promociones especiales por asistencia que incrementen el interés de los clientes potenciales en el producto, posicionándolo sobre la opción de la competencia.

Recordemos que datos del Departamento de Investigación de Merca2.0 revelaron que el año pasado las promociones que incluían como premio un viaje, fueron las consideradas más atractivas por el 23.6 por ciento de los consumidores mexicanos.

Finalmente, la opción es la eficiencia en costos. Esta obliga a la compañía a elaborar un control de gastos de marketing, en el que si bien no se disminuyan los recursos destinados a ese fin, sí se enfoque en técnicas de ahorro que permitan comprar merchandising, por ejemplo, en cantidades adecuadas para disminuir gastos de materiales, pero que al mismo tiempo reditúen en las ventas.