El primer semestre del año cerraría con una generación de alrededor de 350 mil empleos formales, según reportó Manpower. En conferencia de prensa, la firma reveló la Encuesta Expectativas de Empleo para el periodo de julio a septiembre 2019.

Las cifras indican que el ritmo de contratación en el país permanece estable para el tercer trimestre, pues se crearían 170 mil empleos y el 2019 cerraría con cerca de 470 mil nuevas plazas.

Sin embargo, quienes ya tienen empleo no se pueden arriesgar a pertenecer a las cifras de quienes buscan una oportunidad, sobre todo si esto depende simplemente de no cometer errores básicos. Los peores son aquellos que pudiste evitar desde el comienzo y que una vez que te equivocaste, son incorregibles ¡conócelos!

Elegir un bando

Muchos empleados cometen el grave error de creer que mientras queden bien con el jefe no tendrán problemas y les irá bien; sin embargo, el trabajo en equipo es fundamental en toda empresa. Aún cuando seas el quedabien, el consentido e incluso el influyente, llegará un punto en el que necesitarás algo de tus compañeros y ¿crees que alguien querrá apoyarte? Probablemente tendrán que hacer algunas cosas por tu jerarquía, pero jamás te ayudarán a crecer. Así, la mejor postura que puedes tomar para evitar este error es ser neutral y cumplir con tus labores sin afectar a los demás.

Romper el código

El trabajo es la segunda casa. A veces pasamos más tiempo en él que con nuestra familia, lo que es un error, pero lo que destaca en este punto es que las relaciones con los compañeros que vuelven tan estrechas que caen en ser “confianzudo” y se suele romper el código de conducta. Existen normas sociales que jamás deben romperse, incluso si en ese momento sientes que tu compañero es tu mejor amigo, tu hermano… Los códigos de conducta deben respetarse siempre porque definen el ambiente laboral sano. 

Soltarte

Somos seres humanos y tenemos momentos de tristeza y debilidad, pero en el trabajo jamás puedes permitirte colapsar o vivir crisis en horas laborales. Sufrir un ataque de llanto, estrés o ira define qué tanto carácter tienes como futuro directivo. Tus superiores pueden ser lo más comprensivos con tu situación, pero cuando llegue el momento de definir si pueden ascenderte, recordarán ese momento en el que demostraste no tener carácter y no habrá marcha atrás.

Liberar tu sinceridad

Sabemos que siempre hay un pésimo directivo con el que tuviste un momento incómodo o una experiencia horrible, pero hablará peor de ti que de la compañía divulgar por todos los rincones que la empresa era pésima. No hables mal de tus jefes ni de tu empresa, ya sea mientras trabajes para ellos o cuando te hayas ido, causarás una impresión pésima con los pasados y los futuros.