• Las fiestas COVID se han convertido en una lamentable amenaza para el consumidor en estos momentos de contingencia.

  • Generar una nueva cultura de consumo parece el nuevo reto para las marcas.

  • Las restricciones impuestas para la contención del COVID-19 han desafiado todo tipo de problemas.

La contingencia que vivimos por la pandemia del COVID-19 ha desatado ciertos comportamientos irracionales por parte del consumidor, que se enfrenta al resguardo y al distanciamiento social.

Estos aspectos han complicado la manera en que este consumidor ha venido relacionándose en los pocos espacios que quedan abiertos para la interacción directa con una marca como lo puede ser un supermercado o un restaurante de comida rápida.

Los cambios que ha provocado la pandemia han sido drásticos y este fenómeno ha sido un problema para el consumidor, quien sin lugar a dudas ha reaccionado tanto de manera positiva a estas medidas, como inesperada.

Zara revela cómo serán los puntos de venta tras el coronavirus

Fiestas COVID exhibe desesperación del consumidor

Medios como The New York Times han comenzado a reportar las que se han llamado como “fiestas COVID”, que han sido organizadas por personas de ese país, como una medida con la que creen, generarán inmunidad ante este padecimiento teniendo contacto con un caso positivo al patógeno.

La realización de este tipo de encuentros ha sido reportada en el condado de Walla Walla, en Washington, demostrando que el consumidor está reaccionando de forma negativa ante el resguardo en casa y está promoviendo la realización de este tipo de encuentros, como una forma de poder generar anticuerpos.

Si bien esta es una reacción irresponsable del consumidor reaccionando ante la contingencia, también existen casos de cómo existen consumidores que han podido mantener el resguardo en casa, tal como lo reconocen campañas como la realizada por McCann para Ikea.

Este libro te da clases para comunicarte con diseño

Necesaria una nueva cultura de consumo

Impulsar una nueva cultura de consumo parece necesaria ante la actitud irracional que varios consumidores han adoptado y que vulnera los esfuerzos por ayudar a contener el contagio de la pandemia por COVID-19.

Esto motiva a que los esfuerzos de la iniciativa privada estén puestos en promover una cultura de consumo en la que se lleve a los consumidores hacia nuevas prácticas de ejercer el consumo.

Con esto en mente, la industria tendrá que replantearse su operación y la forma en que la actividad comercial se ha estado llevando a cabo. Estamos ante un cambio radical en nuestros hábitos.

Netflix incrementará precios en México

Replanteándose el distanciamiento social

El distanciamiento social se ha convertido en una regla tanto en espacios públicos como en puntos de venta físicos o en transporte, donde aerolíneas como Aeroméxico han tomado la decisión de hacer obligatorio el uso de cubrebocas desde que el pasajero documenta hasta que sale del avión.

Estas medidas se convierten en importantes pautas a través de las cuales las marcas están adaptando sus servicios a las restricciones que han impuesto las autoridades de salud, con la finalidad de contener el contagio de coronavirus, fenómeno que se ha extendido en más de 180 países en el mundo.

El consumidor respondiendo a la contingencia

La respuesta del consumidor a la contingencia que se vive por la pandemia del coronavirus ha sido irracional en algunos casos y en otros ha dado muestra de su disposición a colaborar en el cumplimiento de las restricciones que se han hecho, para ayudar a contener el contagio por coronavirus en el mundo.

El tipo de respuesta del consumidor se da en gran medida a la cultura de consumo que se está promoviendo, donde el resguardo a obligado a un incremento en el consumo a través de comercio electrónico y de esta forma el consumidor ha adoptado cada vez más los medios digitales para tomar decisiones de compra.

SUSCRÍBETE AL CONTENIDO PREMIUM POR TAN SÓLO $299