Estas son las tres “c” de tu reputación personal

Diversos factores son los que hacen que mejores, empeores o mantengas tu reputación. Sin embargo, hay en tres aspectos esenciales para cuidar tu reputación: Constancia, Congruencia y Competencia.

En tu persona como en el mundo laboral, seguramente consideras que tienes muchos recursos para sobresalir, como por ejemplo tu experiencia, tus conocimientos, la imagen que proyectas, ser empático con los demás o el compromiso y la entrega que demuestras en las actividades que te encomiendan. Todo eso sin duda es importante y forma parte de tu proyección profesional. Pero por encima de esos diferentes atributos, hay uno que particularmente debes cuidar todo el tiempo, porque involucra a las diversas esferas de tu entorno: Tu reputación.

Muchas personas consideran que la reputación es una actividad meramente empresarial, de hecho, en el mercado corporativo cada vez más hay una fuerte tendencia a designar a los directores de Marketing, de Relaciones Institucionales o de Comunicación Corporativa para que cuiden de la “reputación de la empresa”.

Sin embargo, seguramente también te ha tocado escuchar que “esta persona tiene muy buena reputación”, o tal vez… “Cuídate de tal persona porque tiene mala reputación”.

Bueno, como podrás darte cuenta, existe una línea muy delgada entre las personas, la reputación que manejan y la forma en que ésta impacta en el mundo corporativo. Por ello es fundamental cuidar y mantener nuestro personal branding e imagen lo más cuidado posible, ya que es nuestra carta de presentación, tanto con los clientes, como con nuestros compañeros de trabajo.

Como decíamos al principio, diversos factores son los que hacen que mejores, empeores o mantengas tu reputación. Por ejemplo, el cumplir con los tiempos y entregables que ofreciste; el ser puntual y ordenado en las citas de trabajo o el mantener tu lugar limpio. Sin embargo, aunque entregues a tiempo el trabajo, si tu lugar es un desastre y entregas un trabajo sucio, definitivamente eso afectara la percepción que otros tienen sobre ti y tu reputación.

Justamente esa la importancia de tener presente lo que queremos proyectar con nuestra imagen, ya que es y será siempre nuestra carta de presentación para todo.

En el ambiente laboral, lo ideal es que trates de expresarte con propiedad, ser puntual, comprometerte sólo a lo que realmente puedes hacer, tener actitud positiva, ser responsable con el trabajo que te encomiendan, ser imparcial al tomar decisiones y utilizar un lenguaje adecuado, entre otros aspectos más. Pero en esta ocasión me quiero enfocar en tres aspectos fundamentales que son la parte esencial para cuidar tu reputación:

Constancia. Lo primero que debes saber es que, para cuidar y mantener siempre una buena reputación, no hay margen de error. Se necesita de constantemente estar construyendo y trabajando en tu persona. Por ello te invito a pensar en ¿cómo fue tu primer día de trabajo y cómo te ves hoy?, ¿Realmente has sido constante desde que entraste a laborar hasta ahora? ¿sientes que con el tiempo has mejorado? o más bien ya estás en una etapa en la que ya te da igual el cómo vas a la oficina. Si tu sientes que eso ha cambiado en positivo, perfecto; pero, si por el contrario, en lugar de mejorar sientes un detrimento en tu persona, eso también lo han notado los demás y entonces es momento de tomar las riendas sobre lo que quieres en tu proyección profesional y a partir de ahí ser constante en la imagen y acciones que quieres proyectar.

Congruencia. Para ser hay que parecer, esto es que tanto tu apariencia, comportamiento y comunicación deben estar alineados. Y por favor, cuida los aspectos. No sólo es que tengas una buena apariencia, sin también influye, una buena actitud, estar abierto a la retroalimentación y opinión de los demás, saber los momentos de hablar y escuchar. La congruencia en tu reputación influye no sólo en cómo te ves, sino también en cómo actúas frente a los demás o incluso frente a situaciones adversas.

Competencia. Para ser percibidos y tomados en cuenta en un mundo tan competitivo se debe estar capacitado, es por esto la importancia de estar siempre a la vanguardia tanto de información, como de conocimientos. Por ello mi consejo es que encuentres momentos y oportunidades para nutrirte de los temas de interés de tus clientes, de las principales noticias del día, de nuevos conocimientos en tu campo laboral; a mayor fortaleza en conocimientos también será mayor tu reputación, porque nadie podrá cuestionar que realmente estas informado y sabes mejor que nadie de tu campo profesional.

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