El precio de la gasolina es uno de los indicadores económicos más importantes para el consumidor. Bien se sabe que cuando el precio de dicho combustible se eleva, los precios de una gran cantidad de productos también lo hace.

En el caso del mercado mexicano, hablamos de un indicador quedo es fijo; es decir, los precios de la gasolina varían en función de la ley de oferta y demanda así como dependiendo del proveedor de ducho insumo.

Es es consecuencia del esquema de precios libres en la gasolina que desde 2016, el gobierno mexicano propuso, mismo que desde el 30 de noviembre de 2017,  provocó la liberación de los precios en la gasolina para que estos no fueran dictados por la Secretaria de Hacienda y Crédito Público. Así, el precio de la gasolina mexicana se mueve constantemente.

La medida intenta mejorar las condiciones de competencia, con la intención de entregar al consumidor más opciones para su abastecimiento con la opción de decidir cuánto gastar.

¿Qué marcas venden más caro?

Como sucede en casi todas las categorías, el consumidor se mantiene en constante búsqueda por obtener aquello que necesita al mejor precio y, en una suerte de acortar este proceso, el gobierno federal dio a conocer la mañana de este lunes cuáles son las marcas que venden a un mayor y a un menor precio el litro de gasolina en el país.

La secretaría de energía, Rocío Nahle, dio a conocer las estaciones de servicio que ofrecen los precios de gasolina más altos y bajos en el país.

La relación se obtuvo gracias a un registro realizado por la Comisión Reguladora de Energía durante la semana del 6 al 12 de abril.

En este sentido, el precio más elevado para Magna se reportó en las gasolineras Shell con un promedio de 20.23 pesos por litro. En este rubro, la cuota más económica se encontró en Petroseven con 18.74 pesos por litro.

De acuerdo con el director general de Pemex, Octavio Romero, el precio tope inflacionario al que se vende la gasolina Magna a las terminales es de 17.90 pesos por litro; mientras que el precio inflacionario al público que se supone debería tener es de 19.40 pesos.

En el caso de la gasolina Premium, Shell también se ubicó cimi a firma que vende uñas caro con un promedio de 21.61 pesos por litro, mientas que una vez más Petroseven destacó por su precio bajo ubicado en 20.35 pesos.

Para este tipo de combustibles, el precio a las terminales es de 19.32 pesos por litro, el tope inflacionario al público es de 21.00 pesos y las estaciones lo venden por debajo del límite, en 20.90, por lo que en este caso se estaría respetando el precio.

Tener precios en gasolina elevados, desde el punto de vista del consumidor es un indicador de inestabilidad económica, cuando menos, a nivel doméstico lo cual reduce el consumo per se y modifica los comportamientos de compra.

Desde la óptica mercadológica, frente a este panorama, las marcas estarán obligadas a reajustar sus acciones de comunicación así como su oferta final al mercado para, por un lado, otorgar a los consumidores razones y motivaciones sostenibles que justifiquen apagar un precio más elevado por un producto o servicio, mientras que por otro adaptarse a posibles cambios de consumo derivados del reajuste en los hábitos de los hogares mexicanos que vendrán de la necesidad de hacer más con menos.