Estas condiciones de los empleos dañan la salud de los profesionistas

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Imagen: Bigstock

La creación de empleo para este año caerá 39.4 por ciento, al generarse sólo 400 mil puestos laborales, de acuerdo con estimaciones de Manpower Group, mientras que en 2018 se crearon 660 mil plazas. Una cifra con un gran impacto, muestra de lo anterior, es que de los profesionales entre 25 y 44 años de edad, el 44 por ciento son desempleados.

De este mismo porcentaje, los que cuentan con educación media y superior son el 46.9 por ciento y no tiene trabajo. El desempleo aqueja a los profesionales en México y en el cierre de año no se prevé que la situación mejore.

El 82 por ciento de las empresas no planea nuevas contrataciones de personal durante los últimos tres meses de año, el 4 por ciento calcula que se reducirá el número de empleados y el 12 por ciento considera aumentarlo, según la misma fuente. Los planes de contratación son cautelosos para el último trimestre del año.

En la difícil búsqueda de empleo, algunos profesionales no tienen otra opción más que conformarse con un trabajo que no les gusta, peor aún, que los daña física y mentalmente. Algunos empleos son tóxicos.

Por ejemplo, te dicen que necesitan “alguien que se apasione y comprometa con su carrera”, un disfraz de la explotación porque no te pagan horas extra y prácticamente te obligan a estar 24 horas atento a tu empleo. Esto por su puesto que deriva – entre otros padecimientos – en estrés.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los trabajadores en México tienen un 75 por ciento de estrés laboral, lo que indica que los trabajadores padecen síndrome de burnout, incluso fatiga por estrés laboral.

Es por ello que el propio empleado tiene herramientas para procurar su salud mental en el trabajo, desde leyes hasta hábitos, pero no todos tiene este conocimiento.

Derivado de esto es que la obesidad se ve ligada a ciertos empleos, ya que las actividades que se desarrollan en ellos promueven causas definitivas para subir de peso y dañar su salud.

De acuerdo con un sondeo de Harris Interactive – que incluyó a más de 3 mil 600 trabajadores de tiempo completo en Estados Unidos – las principales causas para subir de peso las tienen los trabajos en los que:

  • Estás sentado en el escritorio casi todo el día – 56 por ciento
  • Comes debido al estrés – 35 por ciento
  • Comes fuera de tu horario habitual – 26 por ciento
  • Ingieres dulces, galletas, papitas en la oficina – 17 por ciento
  • Tienes que saltarse comidas por no tener tiempo – 17 por ciento
  • Debes ir a reuniones o cocteles por la oficina – 17 por ciento
  • Te presionan para comer comida que traen los colegas – 9 por ciento
  • Bebes después del trabajo – 4 por ciento

Estas condiciones son las que promueven un daño a la salud de los profesionales. Las compañías que no tienen una política conciente sobre esta situación para los trabajadores, no sólo padecen ausentismo, sino baja productividad e incluso rotación frecuente de su personal. Los empleados se llevan la peor parte con un impacto negativo a su salud, pero las empresas también pierden.

¿Cómo evitarlo?

La solución está en cambiar ciertos procesos y prácticas laborales que en lugar de promover la creatividad, la frenan y derivan en estrés. Pero en tanto haya una mayor conciencia de las empresas sobre todo lo que pierden al ejecutar técnicas del pasado, el trabajador que no tiene la opción de cambiar de empleo puede promover su salud por medio de nuevos hábitos.

Puede evitar las malas prácticas en el trabajo como limitar el consumo de alimentos ricos en azúcares y grasas, consumir una dieta que integra frutas y cereales, que excluye comida chatarra, al menos en la oficina.

Además, los profesionales deben estar conscientes de que la actividad física es imprescindible para estar en armonía físicamente y mentalmente. Hacer ejercicio durante 60 minutos es suficiente para evitar el sedentarismo, el riesgo de obesidad y sobre todo, resulta en un lapso destinado a algo alejado de las actividades laborales.

No obsesionarse con el trabajo es la clave para permitir al cuerpo humano desarrollarse en otros sentidos y que la fuente de su conocimiento se alimente de diferentes aspectos que la  enriquecerán.

Las condiciones arcaicas de miles de empleos en México juegan en contra de la salud del profesional, pero también la actitud que se toma ante ellas. Dar por hecho que todo es culpa de un mal empleo es excesivo. Siempre hay una solución que empieza por la iniciativa propia.