Estados Unidos obliga a empresas en Argentina a llevar la contabilidad en dólares

Por la crisis, las compañías estadounidenses con filiales en la Argentina dejan de usar el peso como moneda para llevar los libros contables de sus negocios en el país.

Paradise Papers
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La moneda argentina se devaluó un 50 por ciento en 2018 respecto del dólar y en lo que va de 2019 ya perdió otro 13 por ciento.

Visto desde el lado opuesto: la moneda estadounidense cuesta más del doble ahora que en marzo del año pasado. Pasó de valer 20 a 44 pesos.

Esto ha generado un gran problema para las familias argentinas, que por el aumento de los precios y del salario real, caen bajo la línea de pobreza.

En paralelo, también la crisis genera todo tipo de contratiempos para las empresas extranjeras con filiales locales, que deben multiplicar sus esfuerzos para conseguir ganancias. La única ventaja para ellas, la caída de los salarios medidos en dólares.

“Las empresas estadounidenses se han visto forzadas a dejar de usar el peso argentino para contabilizar sus negocios, generando pérdidas multimillonarias en el mercado cambiario de divisas”, publicó este martes iProfesional.

Según un informe del diario británico Financial Times, las reglas contables de Estados Unidos han empezado a solicitarle a firmas con sede en el país de Donald Trump y que operan en Argentina, que utilicen el dólar como su “moneda funcional” para las actividades que realicen en ese país, como fórmula para hacer frente a la galopante inflación, publicó El Cronista.

En 2017 la inflación superó el 30 por ciento y en 2018 casi alcanza el 48 por ciento. Para 2019, los pronósticos más favorables al Gobierno de Mauricio Macri ya hablan de un 35 de aumento. Sólo en los primeros tres meses, asciende a 9,5 por ciento.

Mauricio Macri finaliza su mandato el 10 de diciembre, pero iría por su reelección.

A esto habrá que sumarle la inflación de marzo, que se calcula fue entre el 3,5 y el 4 por ciento a partir de la incidencia de las subas de la energía eléctrica, el transporte, el gas natural y los alimentos, en especial de la carne vacuna.

Aprender a hacer balances

A fines del año pasado, y con la suba de precios sin freno, las empresas argentinas debieron ajustar sus balances por inflación, algo que no hacían desde principios de siglo. Esto es algo que generó “un movimiento intenso en las empresas para adaptarse y evaluar cómo las afecta”, publicó La Voz.

Una de las causas que llevaron a este nuevo contexto es la decisión de los organismos internacionales de declarar a la Argentina como país hiperinflacionario (sólo hay otros cuatro en el mundo, entre ellos, Venezuela).

Para Juan Manuel Vaquer, miembro del comité ejecutivo de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, “la inflación alta es mala por los negocios, tanto extranjeros como locales. Claramente no es un entorno conveniente para atraer inversiones”. Y agregó: “Las compañías quieren previsibilidad, y en un escenario de tan alta inflación es muy difícil planificar”, publicó El Cronista.