¿Eres adicto a internet?

Por Alvaro Rattinger
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twitter @varu28

En el mundo digital tarde o temprano todos vivimos una “migración de servidor” – que yo más bien la llamo “migraña por el servidor”–  Esas 24 horas en las que no existes ni aquí ni allá, como la india María. Este evento probó el nivel de adicción que tengo por estar conectado, durante 24 horas no tuve email, web y CRM, puedo confesar que me sentí totalmente desolado. Según la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford 1 de cada 8 norteamericanos sufre de adicción a internet, en 14% de los casos encuentran difícil abstenerse de utilizar la red por varios días y el 5.9% admite que ha tenido efectos negativos en su relación. Lo bueno es darme cuenta que no estoy solo.

#yoconfieso que me encuentro entre los usuarios más adictos, es común que revise mi email más de 15 veces al día y que mi teléfono es la puerta al mundo, si lo dejo en casa no dudaría en regresar a recuperarlo. Esta obsesión ha llevado a empresas como Apple a ofrecer servicios como el “locate my iphone” en sus servicios de mobileme, lo cual es conveniente no sólo por el costo de perder el aparato sino por la cantidad de información vital que se carga en el. En la medida en que las conexiones WiFi sean ubicuas este problema se hará más grande y no se limita al trabajo, hoy en México el IMSS ha reconocido que existe un problema de adicción a los videojuegos en especial en niños de entre 7 y 12 años de edad.

El problema afecta en gran medida las estrategias de mercadotecnia, ya que el usuario se está apartando de los medios de atención tradicional, como consumidores simplemente tenemos la cara metida en el aparato móvil. Los efectos son trascendentales, el concepto del desayuno familiar de Kellogg´s ha dejado de existir, ya no es el padre con el periódico y los hijos desayunando, ahora, la madre, el padre y los hijos, chatean, escuchan música o revisan las noticias en su ipad o blackberry.

Hoy es común escuchar a profesionales decir con toda ligereza que el medio que más consumen es internet, sin embargo, la lealtad es mucho menor, google o facebook no son fuente de información en el sentido tradicional de la palabra, y los televidentes que eran asiduos a un noticiero acabaron por pulverizarse en un sin fin de sitios. Basta voltear a las PYMES en las que los teléfonos inteligentes se han convertido en la oficina, tarjeta de presentación, recepción, catálogo, secretaria y fuente de información general, esto sólo fomenta la adicción.

Una buena señal de que somos adictos a estar constantemente conectados es la forma en la que interrumpimos conversaciones reales por contestar un email o chat, lo que más me llama la atención es que ahora ni siquiera se considera mala educación hacerlo. El estar constantemente conectados también tiene la desventaja de fomentar la ineficiencia, en una oficina dependiente de internet es imposible controlar el abuso de la conexión para asuntos personales o extra oficiales, sería tanto como prohibir el uso del teléfono en un call center.

Ya hay voces (en especial en EEUU) que piden zonas libres de internet, en muchas empresas trasnacionales se motiva a los empleados a tener un día a la semana sin revisar el email, celebridades como Dr. Phil y Oprah han comenzado campañas de zonas libres de celulares. El problema podría llegar a tales excesos como zonas para fumadores, usuarios de teléfonos y todos lo demás.

Para una persona que está totalmente conectado es difícil hablar del tema, me cuesta trabajo admitir que las cosas podrían estar fuera de control, al mismo tiempo reconozco que es un fenómeno relativamente nuevo y que con esfuerzo todos aprenderemos a administrar nuestra conectividad. Por lo pronto no me quedará de otra más que reconocer mi adicción y tratar de controlarla, mientras tanto los veo en twitter @varu28, seguro nos vamos a divertir.

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