Entrevistas de RH con robots, dudo que lea el contenido “entre líneas”

Hace unos días vimos la noticia de un robot encargado de conducir una entrevista de trabajo, nota a la cual presté mayor interés como Psicólogo y Psicoanalista.

Es innegable que en nuestra vida diaria estamos incorporando el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial para facilitar nuestras actividades e incluso tener un diagnóstico y tratamiento oportuno en las enfermedades, pero también nos lleva a replantear modelos, esquemas y conceptos que han sido establecidos y los cuales hemos mantenido vivos.

Lo primero que me vino a la mente fue el pensamiento asociado a las funciones que un representante de RH hace en cada interacción con las personas de la empresa, haciendo uso de herramientas que ha adquirido en la formación académica, siendo quizás la entrevista una de las herramientas más importantes.

Los Psicólogos que se han especializado en las áreas de Desarrollo Organizacional, y Psicología Laboral, son capaces de obtener contenido manifiesto (aquel que el entrevistado verbaliza) y contenido latente (aquel que la persona manifiesta en movimientos corporales y en frases verbales pero que son un producto de la elaboración del inconsciente, un ejemplo de esto es cuando una persona se pone nerviosa y hace uso de palabras sin darse cuenta). Con esto el representante de RH con formación de Psicólogo podría determinar la congruencia y coherencia del entrevistado teniendo el conocimiento de leer entre líneas.

Además, un entrevistador podría desarrollar una “regresión adaptativa al servicio del yo”, es decir, tener la habilidad de conectar su inconsciente con el inconsciente del entrevistado y regresar en microsegundos a la consciencia, detectando los motivadores reales de la persona, la veracidad en la información que proporcionó e incluso, poner el descubierto las verdaderas intenciones.

Esta función al ser propia del ser humano y la cual permite en muchas ocasiones tomar decisiones sin tener toda la información (corazonada o sexto sentido) no podría ser ejecutada por un robot con inteligencia artificial, ya que no cuenta con inconsciente y por tanto carece de aparato psíquico (inconsciente, preconsciente y consciente).

Además, un entrevistador tiene la habilidad de clarificar y confrontar a su entrevistado elaborando hipótesis en donde las emociones juegan un papel fundamental en la dinámica de la entrevista, un representante de RH podría detectar una disociación ideo-afectiva con base en las emociones reflejadas por el entrevistado y la incongruencia con el contenido manifiesto, por ejemplo, si el candidato en la entrevista de trabajo nos dice “estoy muy contento” y tanto sus expresiones corporales como su emoción en las palabras son de pereza y tristeza, existe una incongruencia con lo cual podríamos poner en juicio la veracidad de lo verbalizado.

Para concluir esta aportación, pienso que un robot jamás podrá sustituir una función vital del personal de recursos humanos que es la evaluación de la transferencia y la contratransferencia como resultado de las relaciones entre las personas, un conocimiento y habilidad que se desarrolla en la formación de Psicología, Psicoterapeuta y Psicoanalista.