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Entrevista exclusiva con Óscar Novoa, vicepresidente de Productividad Empresarial en C3ntro Telecom: Nube híbrida, el paso necesario

Aunque la computación en el nube vivió una adopción sin igual en la pandemia, muchas implementaciones podrían haber sido más sencillas

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  • De acuerdo con Hosting Tribunal, se esperaba que la industria global de la computación en la nube valiera 300 mil millones de dólares en 2020

  • En promedio, desde 2018, las organizaciones tenían un presupuesto anual de dos mil millones de dólares para cloud computing

  • Se estima que la adopción de la nube híbrida es todavía apenas de 58 por ciento, lo que indica una gran oportunidad de crecimiento

Mucho se ha hablado ya sobre la digitalización que se desencadenó a raíz de la crisis sanitaria. De acuerdo con Deloitte, esto se debe a que los elementos online dejaron de ser un plus para las organizaciones y se consolidaron como herramientas cruciales de supervivencia. En este proceso, se abarcó toda la gama de tareas empresariales. Y para Óscar Novoa, vicepresidente de Productividad Empresarial en C3ntro Telecom, también aplicó en computación en la nube:

Ya se ha hablado y leído mucho de eso. 2020 detona un desarrollo de la digitalización. Y en el caso de la nube, representa una gran ventaja. Sin inversiones ni tiempos de implementación muy largos, se pueden desarrollar sistemas para resolver varios asuntos. Fue el año de mayor aceleración de nuestra historia. No solo en la venta, también en la adopción. La tecnología no nos beneficia solo comprándola. La gente debe abrazarla y convertirla en algo que le funcione.

Resistencia a la adopción

Como tecnología, el cloud computing tiene ventajas importantes para las organizaciones. De acuerdo con Guru99, la nube permite a las empresas reducir significativamente sus costos de operación, porque solo contratan los servicios y potencia justa para trabajar. También permite una integración de los diferentes sistemas, pues todos corren sobre la misma infraestructura. Pero el vicepresidente en C3ntro Telecom asegura que hay varios desafíos culturales cruciales:

El gran desafío es visualizar cómo la nube me puede ayudar a mí como empresa y como una organización. Puede no estar tan claro para los clientes. Es un enorme reto tener la claridad de sus casos de uso reales. Después, una vez superada esta barrera, tenemos que lidiar con el factor humano. El reto de transitar a una nueva forma de trabajar. Si no miramos a la gente, corremos el riesgo que las innovaciones no sean abrazadas y no tengan su mayor impacto.

Nube híbrida, la solución perfecta

Cabe destacar que esta resistencia a la adopción de tecnologías digitales no es algo único de la nube. Desde hace años que se habla de esta aversión al cambio en múltiples aspectos de la actividad empresarial. Pero de acuerdo con Óscar Novoa, en el entorno del cloud computing hay una solución bastante sencilla. A través del desarrollo de sistemas híbridos, que integren tecnología local y en nube pública, las marcas pueden sumarse más fácilmente a la tendencia:

Hay que entender la nube híbrida como esta mezcla de tecnología desde el centro de datos que hay en la oficina y tomar los servicios de la nube para resolver problemas de otra forma. con la pandemia, muchos negocios tenían que averiguar cómo seguir operando. Pero no se tenía el tiempo de replantear una transformación profunda y completa. Tenían que seguir con los sistemas con los que ya contaban, pero hacerse de sistemas para lidiar con nuevos retos.

El paso intermediario necesario de la nube híbrida

Para el directivo de C3ntro Telecom, estas soluciones fueron las mejores para el contexto de la pandemia. No solo es ágil y permite a los negocios subsistir. Además, evita una gran parte la complejidad que significa cambiar la cultura y el modo de trabajar que una implementación más pura de la nube exige. Una plataforma híbrida es eficiente en el corto plazo. Pero, según Óscar Novoa, no deja de ser un paso intermedio para una implementación más ambiciosa:

Lo que creemos que sigue para la industria, es revisar la tecnología local. Todo lo que no fue sustituido o apagado por una alternativa en la nube pública tendrá que ser analizada y, poco a poco, llevar estos bloques al entorno cloud. En especial aquellos que estén lidiando con data y la toma de decisiones. Todos los grandes fabricantes de tecnología están desarrollando en la nube. En el futuro, todos estaremos usando estos sistemas. Cuando ponemos el primer pie en cloud y el otro en el software local, le llamamos nube híbrida. Y es una etapa de transición.

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