La cuestión del aborto es particularmente delicada, no solo en Estados Unidos (EEUU), sino a escala internacional. En cifras del Pew Research Center, el apoyo a favor de la interrupción legal del embarazo es más alta que nunca. A la vez, más de una tercera parte de la población todavía se opone a esta práctica. En varios países del planeta, como Chile, Argentina, México y el mismo EEUU, se están librando salvajes batallas legales entre ambos bandos sobre el tema.

Ahora un centenar de marcas se ha sumado a la discusión en EEUU. Según un comunicado, 187 CEOs y ejecutivos de alto rango publicaron una carta en el New York Times (NYTimes). El anuncio pagado de una página reúne las firmas de representantes en varias industrias en contra de las leyes anti-aborto recientemente pasadas Georgia, Alabama y Missouri. En el documento, califican las determinaciones de los gobiernos como “malas para el negocio”.

También dicen que “restringir el acceso a cuidados reproductivos, incluido el aborto, pone en riesgo la salud, independencia y estabilidad económica de nuestros empleados y clientes”. El escrito es parte de la iniciativa Don’t Ban Equality. En su sitio web, los ejecutivos reafirmaron su intención de respaldar el trabajo de grupos como Planned Parenthood y The American Civil Liberties Union (ACLU). Recordaron que, en conjunto, emplean a más de 108 mil personas.

Marcas y aborto legal

Esta es la segunda gran muestra de apoyo de varias compañías a favor del aborto. A finales de mayo, poco después de darse a conocer la controversial ley en Georgia, Netflix amenazó con retirar sus operaciones del estado. Poco después, Disney siguió el ejemplo de su futura rival con una amenaza muy similar. Tampoco es la primera vez que el NYTimes se mete en estas iniciativas, pues en agosto de 2018 publicó un anuncio parecido para Amnistía Internacional.

Pero las marcas participantes no esconden su intención al hablar sobre el aborto legal. Don’t Ban Equality cita el 2019 Trust Barometer de Edelman, donde siete de cada 10 colaboradores quieren que su CEO se pronuncie o responda a temas complejos. Asimismo, como lo dice Sprout Social, es más probable que la audiencia alabe a una marca por estas declaraciones a que haga una crítica pública. Las ventajas para la reputación de estas empresas son palpables.

No significa que las acciones de estas marcas no sean loables. Cualquier lucha a favor del aborto legal es digna de ser aplaudida. Sin embargo, estas compañías solamente se han limitado a mostrar públicamente su apoyo por Planned Parenthood, ACLU y organizaciones similares. Y aunque es importante pronunciarse, no es suficiente para cambiar políticas. Si quieren ser verdaderos motores de cambio, las empresas deben estar dispuestas a actuar.