• Los mercados más grandes de Carlsberg son Europa y Asia, especialmente en los ex-territorios soviéticos

  • Para 2018, la marca de cerveza alcanzó ventas por 112.3 hectolitros (alrededor de 32 mil botellas regulares)

  • El nombre “Carlsberg” está inspirado en el hijo de su fundador, que se llamaba Carl

Se cree que Phineas T. Barnum, un cirquero estadounidense del siglo XIX, acuñó la frase popular “No hay tal cosa como mala publicidad”. Si se observa la historia reciente, se puede decir con casi total seguridad que se trata de una enorme mentira. Solo basta con ver los descalabros que han tenido marcas como Burger King y Nike para poner en duda este principio. Pero la marca de cerveza Carlsberg está dispuesta a devolverle algo de verdad.

De acuerdo con The Drum, la compañía ha iniciado una curiosa estrategia publicitaria. La empresa se tomó la molestia de buscar cinco tweets que critican duramente su cerveza. Algunas de estas publicaciones tienen más de seis años desde que se subieron por primera vez. En ellos, las personas equiparan el sabor de la bebida a “la orina rancia de Satán”, “pipí de gato”, “pan de naan”, “el agua del baño donde murió la abuela” y “palitos de pan rancios”.

La compañía ha promocionado tres de estos tweets, de forma que aparezcan con mayor frecuencia en los feeds de los usuarios de la red social. Otros dos, por políticas de Twitter, no pueden recibir dinero para aumentar su impacto. Así, la compañía de cerveza pidió permiso a los usuarios para utilizar sus publicaciones en una estrategia publicitaria. En una declaración a The Drum, la empresa confirmó que trabaja en una nueva campaña de marketing.

Múltiples usuarios notaron las similitudes entre la campaña de Carlsberg y una estrategia de KFC. La cadena de comida rápida promocionó en noviembre de 2018 numerosos tweets donde se criticaban sus papas fritas. El stunt publicitario culminó en el lanzamiento de una nueva receta poco después. Si en efecto la compañía está siguiendo los pasos del Coronel Sanders, es muy probable que presente una nueva cerveza en el futuro cercano.

¿Una apuesta demasiado grande para una cerveza?

Carlsberg, y KFC en su momento, está apostando por el factor sorpresa. Por lo general, el objetivo de los mensajes publicitarios es hablar bien de una marca. Al promover mensajes negativos de su propia cerveza, la compañía en efecto ha ganado la atención del público. En este sentido, su apuesta probablemente es atraer los reflectores a su escenario. Una vez que consolide el interés del público, podrá maximizar el impacto que tendrá su nuevo lanzamiento.

Además, también está capitalizando en un hecho fundamental: a los clientes les gusta ser escuchados. Calrsberg no solo está ganando relevancia por su peligrosa estrategia de mercadotecnia. También está incrementando su popularidad porque buscó, reconoció, respondió y patrocinó las quejas de personas comunes. Con esta campaña, uno de los mensajes que envía es que, si a alguien no le gusta su cerveza, puede decirlo. Y la empresa va a prestar atención.

Otro punto que aprovecha Carlsberg son las premisas ridículas. Es cada vez más común que las marcas emprendan campañas creativas que no tienen sentido. Mandar una hamburguesa al espacio. Convertir a una mascota en un influencer. Un caballero medieval que muere y revive en una historia épica. El mundo del marketing tiene tantas propuestas, que se requieren conceptos e ideas cada vez más descabelladas para llamar la atención.

Pero Carlsberg podría estar arriesgándose mucho con esta estrategia publicitaria. No solo se abre a que sus competidores aprovechen la oportunidad para burlarse de su producto y robarse un poco los reflectores. Además, si su nueva cerveza no es de calidad, podría pasarle exactamente lo mismo que le ocurrió a KFC cuando empleó esta estrategia. Eso sin contar que a los usuarios podría no agradarles que esté aparentemente plagiando una campaña.