No es un secreto ni una tendencia particular para un mercado en específico, las marcas están perdiendo miles de millones de dólares a causa del coronavirus.

El también llamado COVID-19, que hasta el momento, ha cobrado la vida de 5 mil personas, ha contagiado a 132 mil y está presente en 123 países, de acuerdo con los últimos reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha convertido en uno de los mayores frenos para la economía.

La cadena de valor está enferma

De esta manera empresas de todo tipo como United Airlines, Adidas, Nike, Apple, Puma, Anheuser-BuschInBev, Mastercard y Pfizer, sólo por mencionar algunas, han dado a conocer que la pandemia afectará de manera irreparable sus ingresos y ganancias durante este año.

De hecho, a decir de un reporte entregado por Bloomberg, las fortunas combinadas de las 500 personas más ricas del mundo se desplomaron en 444 mil millones de dólares a medida que el coronavirus se ha extendido en diferentes mercados.

De manera general, el último informe de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) indica que el coronavirus provocará una desaceleración del crecimiento económico anual global por debajo del 2.5 por ciento, al tiempo que los ingresos globales durante 2020 se verán afectados entre mil millones y 2 mil millones de dólares, aunque aún es temprano para definir una cifra correcta.

Ola de despidos

Para las marcas, este escenario ha marcado la necesidad de ajustar sus operaciones, estructuras y modelos de negocio, en donde una tendencia que comienza a crecer y que resulta alarmante es una ola de despidos que tiene como fin garantizar la rentabilidad de sus esfuerzos en ciertos mercados.

La avalancha de despidos ha sido especialmente visible en países en donde el virus se ha extendido de manera rápida y con fuerza. El mejor ejemplo es España.

La nación ibérica decretó estado de alarma en todo el país, ante el incremento de casos por coronavirus. La decisión, por definición, paralizará las actividades económicas escenario ante el cual las marcas han comenzado a despedir gente o tomar otro tipo medidas de medidas en la gestión de su talento para amortiguar la baja en ingresos y ganancias.

De acuerdo con los sindicatos UGT y CC OO, los Hoteles Meliá han despedido en días recientes a 230 trabajadores en España por la escasa actividad en el sector turístico.

ERTE, el salvavidas

En la misma línea, compañías de diversos sectores estarían apelando por aplicar un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE), el cual se define como un procedimiento mediante el cual una empresa busca obtener autorización de las autoridades de trabajo para suspender o despedir trabajadores por causas de fuerza mayor, en un marco en el cual se garantizan ciertos derechos de los colaboradores.

En este sentido, la empresa de automoción Kostal Eléctrica aplicará este procedimiento para 800 de sus trabajadores; Air Europa -que en España emplea a cerca de 3 mil 600 colaboradores- ha informado a sus sindicados que hará lio propio, mientras que Volkswagen en Landaben ya cerró un acuerdo para aplicar un ERTE en caso de que la pandemia afecte al proceso de producción con el desabastecimiento de algunas de las piezas clave para la fabricación del Polo y el T-Cross.

Bajo esta línea, se estima que tan sólo en el sector automotriz dentro del mercado español los trabajadores que se han visto afectados por los expedientes de regulación de empleo se han disparado en un 40 por ciento, mientras que en el resto de las industrias que conforman la economía española la cifra asciende a 85 por ciento. Se prevé que estos números se incrementen durante las siguientes semanas.

Otras medidas

En esta línea, otras empresas han apostado por acciones alternativas que caminan por una apuesta similar.

Por ejemplo, Seat en la planta de Martorell (Barcelona) ha suspendido el turno matutino de producción adicional para la Línea 2, que produce el modelo Seat León, por falta de suministro. La decisión estaría afectando a cerca de mil 200 trabajadores.

Se espera que las plantas de Ford en Almussafes, Iveco en Madrid y Valladolid, y la de Nissan en Barcelona timen medidas similares en días siguientes.

Por otro lado, la fabrica de Mercedes Benz en Vitoria, que cuenta con 5 mil trabajadores, flexibilizará los horarios entre algunos de sus empleados durante los 15 días en los que permanezcan cerrados los centros educativos.

Como se puede ver, el sector laboral mundial también será uno de los grandes afectados por este virus, lo que supone un quiebre más a las ya de por sí afectadas cadenas de producción de valor.