En crisis por el fuerte ingreso de importaciones a la Argentina

Buenos Aires, Argentina.- Las quejas de diferentes sectores productivos de la Argentina se hacen sentir por estos días en el país. Lo último: cerró la única fábrica de ruedas para autos y los productores de cerdos están en alerta.

De una economía cerrada a una economía abierta. Sin términos medios pasó Argentina entre la presidencia de Cristina Kirchner y la de Mauricio Macri. Por esto, distintos sectores productivos que ven que la competencia externa los supera, advierten que no van a poder resistir por mucho tiempo.

El último de los ejemplos es Mefro Wheels, una empresa de origen alemán que explotaba una planta en la zona sur de la ciudad Rosario, a 200 km de Buenos Aires. La compañía finalmente cerró sus puertas esta semana: era la única fabricante argentina de rines (o llantas).

La causa: malos manejos comerciales y, fundamentalmente, el ingreso sin freno de las importaciones. Quedaron casi 200 desempleados.

“Nos mataron las importaciones”, dijo Miguel Valentino, delegado de los trabajadores, según publicó iProfesional. “La importación es indiscriminada. Si seguimos así vamos a volver a los 90”, alertó el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario. “Aniquilan la actividad industrial”, apuntó Pablo Cerra, abogado del gremio.

Para 2017, la idea de la empresa era producir 600 mil rines y muchas de ellas iba a ser compradas de forma directa por Ford y Volkswagen. Ahora, la compañía seguirá produciendo sus productos en las filiales de Alemania (la casa central), Francia y China.

Un dato para dimensionar el problema y que sirve para advertir hasta dónde llega el paso de una economía muy cerrada a otra diametralmente opuesta: en lo que va de 2017 ya ingresaron al país 78.162 llantas de acero. En todo el año anterior, no había habido importaciones en ese rubro.

Cerdos

Por su parte, la Asociación Argentina de Productores de Porcinos emitió un alerta reclamando mayores restricciones al ingreso de cerdo desde Brasil. Sólo en enero de 2017, ingresaron bondiolas que equivalen al 49% del total del consumo argentino, dijeron desde la organización.

Además, advierten que el precio (que se supone debería bajar al aumentar la competencia), no sólo no descendió, sino que aumentó.

Calzado

Otro sector que está mal: el del calzado. Allí, además del ingreso de productos de Brasil a muy bajo precio, afecta la caída del consumo interno. El presidente de la Cámara del Calzado, Alberto Sellaro, calificó de “terrible” la situación y dijo que “la prioridad es mantener la fuente de trabajo”.

“El sector textil está muy mal por la apertura de la importación. Los países asiáticos nos están llenando de zapatillas, camisas, remeras, lo que busque a bajo precio. Es imposible competir en esta situación”, señaló Jorge González a Página 12, el titular de la Asociación Obrera Textil de Catamarca. En esa provincia se suspendió la producción de indumentaria y calzado de la fábrica Alpargatas.

Otro caso que detalláramos en Merca20: la compañía Herzo, aliada de Puma, anunció el cierre de su planta en Concarán, a 150 kilómetros de San Luis, al centro-oeste argentino. Resultado: despidió a casi 200 operarios.


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