Una de las marcas más afectadas, cuando menos en términos de reputación, alrededor de esta pandemia, sin lugar a dudas, será Grupo Salinas.

La compañía que es dueña de firmas como Azteca, Elektra, Total Play y Tiendas Neto, se ha visto envuelta en un sin fin de polémicas debido a la postura que su presidente, Ricardo Salinas Pliego ha toma alrededor de las mediadas de prevención y la gravedad del brote de coronavirus que ahora mismo afecta al país.

El inicio de la polémica

Todo comenzó cuando en una reunión cónsul empleados, empresario indicara que el aislamiento social y el freno de las actividades económicas es en realidad lo que provocará crisis al interior del mercado mexicano, ya que este fenómeno “significa  hambre y el origen de diversos problemas sociales, en donde la delincuencia se verá incrementada.

De esta manera, en su mensaje, Salinas Pliego afirmó que “como van las cosas, parece que no moriremos por coronavirus, pero si vamos a morir de hambre”, al tiempo que aseguró que el mexicano “no vive de un sueldo, no vive de sus ahorros, no vive del gobierno, la inmensa mayoría vive al día”.

Estas declaraciones que no cayeron bien al grueso de la opinión pública siguieron otros problemas.

El más reciente se desató luego de que el comunicador Ciro Gómez Leyva cuestionara la razones por las que tiendas como Elektra se mantienen operando, toda vez que la mayoría de sus servicios no son considerados -cuando menos por la generalidad- como esenciales en este momento.

A estos cuestionamientos se sumaron los de los consumidores, con lo que compañía propietaria de la televisora del Ajusco respondió con una carta firmada por Tristán Canales, vicepresidente de información y asuntos públicos de la empresa, en la que asegura, entre otras cosas que “Grupo Elektra mantiene sus puertas abiertas debido a que la situación y las autoridades nos obligan a seguir brindando a los mexicanos los productos y servicios esenciales que están a su alcance en Tienda Elektra y Banco Azteca para afrontar estos momentos”, al tiempo que detalló que “Banco Azteca brinda acceso a créditos para adquirir bienes que son esenciales en momentos como este tanto para las familias como para quienes buscan opciones autoempleo, así como otros servicios financieros que son igual de indispensables como los seguros, el crédito prendario, el ahorro y la disposición de medios de pago; más aún permite a millones de mexicanos acceder a los apoyos provenientes de los programas sociales”.

Las quejas de los empleados

Además del castigo de la opinión pública, la empresa se ha tenido que enfrentar a las denuncias de sus empleados, mismos que han expresado su inconformidad -de manera anónima por temor a posibles despidos- por las condiciones de laborales en medio de la emergencia sanitaria.

Este fenómeno fue justo lo que provocó que una vez más Grupo Salinas se ubicará en las primeras tendencias de Twitter este viernes (con más 4 mil 509 tweets), luego de que el diario Sin Embargo, hiciera eco de una supuesta carta enviada por un empleado de la firma en la que asegura que se han confirmado casos de coronavirus en una de las sedes de la compañía y esta no ha hecho nada al respecto.

En lo publicado por el diario se lee:

“Trabajo en Grupo Salinas. Específicamente en el Corporativo Esmeralda que está en Insurgentes. En el corporativo hay 3 torres con más de 3 mil empleados. Desde el primer día de la contingencia nos dijeron los directores que la instrucción era que nadie iba a hacer home office y que no iba a haber contingencia. Moriría gente pero la mayoría serían personas vulnerables. Muy en línea con el mensaje de Ricardo Salinas. En el transcurso de estas semanas alrededor de todo el corporativo han sonado rumores de casos positivos de COVID-19. Por parte de las empresas pertenecientes al grupo el único comunicado que nos hacen es que TODAS las empresas del grupo son primordiales para la economía de México y que por eso debemos continuar laborando con normalidad”, añade. El día de ayer hubo un caso positivo en un piso de las tres torres en la que a diario pasan más de 600 personas. Nadie nos informó nada pero fue bastante obvio. Lo más indignante es que el día de ayer instruyeron al personal de limpieza, compuesto en su mayoría por personas de la tercera edad de bajos recursos, que fueran a limpiar el piso donde habían tres casos positivos, incluyendo la asistente de un director general. Estas personas entran con cubrebocas, guantes, una cubeta, trapos y una bolsa negra de basura puesta como poncho”.

De acuerdo con el diario esta información fue confirmada por otra persona que labora en la misma sede, misma que compartió imágenes de cómo se labora Grupo Salinas durante la contingencia.

La importancia de los empleados en la reputación

Lejos de dar por verdadera o falsa esta información, lo que queda claro es que la reputación de la firma se está viendo afectada desde uno de los pilares más importantes en la construcción de la misma: sus empleados.

En buena medida, esto tiene que ver con la mala aceptación que las audiencias han demostrado ante las declaraciones de Salinas Pliego, lo que se aleja en función de lo expresado por la opinión pública de las exigencias del consumidor tanto como comprador como empleado.

Para muestra, basta con reconocer los resultados de un estudio firmado por Weber Shandwick indica que casi la mitad de millennials (47 por ciento) cree que los CEO’s de las empresas tienen la responsabilidad de hablar sobre los temas que son importantes para la sociedad, al tiempo que el 51 por ciento dijo que prefieren comprar productos de las compañías que son conducidas por líderes activistas.

La tendencia se replica en el terreno laboral. Cuando se trata de reclutar talentos, más de cuatro de cada diez millennials (44 por ciento) afirman que serían más leales a una organización empleadora si el CEO de la misma demuestra una posición pública frente a un tema de interés social; la cifra contrasta con el 19 por ciento de quienes afirmaron que serían menos leales ante esta situación.

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