Ante la presión ejercida por cientos de usuarios en redes sociales, Interjet volvió a pronunciarse sobre el caso de su empleada que propuso lanzar una bomba en medio de los recientes festejos patrios en el país.

Mediante su cuenta de Twitter, este miércoles la aerolínea aseguró que suspendió de la línea de vuelo a las dos colaboradoras involucradas en el acontecimiento, conforme a los “protocolos de seguridad establecidos” en espera de que “finalicen una serie de evacuaciones”.

Con este movimiento, la aerolínea espera reiterar su compromiso “con la tolerancia, el respeto y el rechazo a cualquier manifestación de violencia”.

El consumidor se hace escuchar

Esta respuesta llega luego de que durante todo el día el hashtag #YoNoSoyXimena se mantuviera dentro de las primeras tendencias en redes sociales. Estimaciones de Tweetreach indican que en los últimos 100 tweets el hashtag ha conseguido un alcance potencial de 49 mil 074 cuentas con 72.1 mil impresiones; todo esto gracias a un total de 70 colaboradores.

Las declaraciones de la empleada generaron tal conmoción que diversos políticos y reconocidos miembros de diversos sectores se pronunciaron al respecto, tendencia en la que destacaron las palabras que Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, dedicó a los hechos durante su conferencia matutina, en donde calificó de “fuertes” e “irracionales” a los comentarios de la piloto, al tiempo que se dijo en espera de una disculpa por parte de autora de los mismos.

Al tiempo que Interjet emitió su comunicado de seguimiento a la situación, la empleada identificada como Ximena García emitió una disculpa pública tanto al mandatario como a la empresa y a los usuarios que resultaron ofendidos, misma que fue divulgada en redes sociales.

Empleados: El mayor activo a cuidar

Ambos acontecimientos podrían marcar el final de esta crisis para Interjet, misma que en términos mercadológicos deja una serie de lecciones (desde las acciones de RP hasta una mirada profunda del consumidor actual), dentro de las cuales quizá resalta la importancia que tienen los empleados en la construcción de la reputación de una firma.

Alrededor de este hecho, vale la pena reconocer que los empleados son los principales y mejores embajadores de marca para cualquier firma comercial.

No por nada, los los resultados de un reciente estudio elaborado por The Hinge Research Institute, indican que el 79 por ciento de las empresas que apuestan por convertir a sus empleados en voceros de sus filosofía afirman que la visibilidad de sus marcas aumenta de manera considerable, situación que se repite en el 65 por ciento de los casos cuando se toman en cuenta el incremento del tráfico web, el recuerdo de marca y el engagement hacia la misma.

Asimismo, se prevé que cuando se establecen programas formales de esta naturaleza, el 65 por ciento de los empleados consideran que sus acciones ayudan a atraer y generar nuevos negocios, al tiempo que el 44 por ciento de los advocates afirma que su aportación es capaz de generar nuevas vías de ingresos para la empresa en la que laboran.

Sin embargo, es vital entender que esta lógica funciona también en sentido opuesto. Cualquier aspecto negativo de la plantilla laboral podrá ser usado en contra de la empresa, razón por la cual es vital mantener un constante seguimiento a los empleados para garantizar que representan aquello que la marca quiere ser frente a sus consumidores.