Emmanuel Macron regaña a un joven en un acto público por llamarlo “Manu”

El mandatario manifestó lo necesario del respeto entre ciudadanos y funcionarios, un regaño que terminó en una lección de vida para el adolescente.

Emmanuel Macron

Pese a la juventud del presidente francés, Emmanuel Macron, sabe que representa a la autoridad máxima de su país, por lo que no le pareció conveniente que un adolescente lo llamara “Manu” durante un acto público.

Macron había acudido este lunes a un evento para conmemorar el 78 aniversario del inicio de la Resistencia francesa durante la ocupación de Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Pasada la ceremonia, caminaba entre el público cuando, detrás de la barrera de seguridad un joven empezó a entonar “La Internacional” cuando se aproximaba el presidente, al que se dirigió con un “¿Qué pasa, Manu?”.

El mandatario francés, que ha demostrado en otras ocasiones que no duda en pararse a discutir con gente que lo interpela —desde huelguistas a pensionistas que protestaron por la disminución de sus salarios a causa de las reformas que ha emprendido el gobierno— se detuvo de inmediato y le recriminó: “A mí me llamas señor presidente de la República o señor”.

Estás en una ceremonia oficial, así que te comportas como debe ser. Puedes hacerte el imbécil pero hoy hay que cantar ‘La Marsellesa’ y el ‘Canto de los Partisanos’ (el himno de la Resistencia francesa durante la ocupación alemana)“,  regañó Macron al joven durante el evento celebrado en Mont Valérien.

“Y haces las cosas en orden. El día que quieras hacer la revolución aprende primero a tener un diploma y a alimentarte por ti mismo, ¿de acuerdo? Entonces ya podrás ir a dar lecciones a los demás”, agregó. “Sí, señor presidente”, le contestó en una voz algo menos insolente.

La cosa podría haber acabado allí, y quedarse como una de las muchas anécdotas que suman los presidentes franceses, entre los cuales no es una rareza discutir y hasta enfrentarse a ciudadanos durante actos públicos.

Sin embargo, Macron quiso dejar claro que era más que una mera anécdota. “El respeto, eso es lo mínimo en la República, sobre todo un 18 de junio, sobre todo en presencia de compañeros de la Liberación. Pero eso no impide mantener una conversación relajada”, tuiteó el presidente añadiendo un vídeo y una recomendación: “Miren hasta el final”.

Lo que continúa es una conversación siempre seria pero más amistosa con el joven, al que llega a palmear la mano mientras le recomienda que no deje atrás sus estudios e intente ser, siempre, un ejemplo de excelencia, algo que el adolescente acoge con una sonrisa más tímida.

“La gente a la que has venido a honrar hoy —le recordó Macron sobre los héroes de la Resistencia— no se contentó con hacer lo mínimo. Si no, se habrían quedado en casa, como hicieron muchos en su época. Se habrían dicho, ¿por qué hacer la guerra? Hay que preguntarse cuál es el ideal al que aspiramos. Cada uno puede tener el suyo”, le explicó, ya ambos más distendidos y sonrientes.

El portavoz del Elíseo, Bruno Roger-Petit, continuó la lección presidencial en su cuenta de Twitter. “La educación, primera de las virtudes del futuro ciudadano en la sociedad”, concluyó en el mismo día en que decenas de miles de jóvenes se sometían a las pruebas de bachillerato en todo el país.