El próximo impacto del coronavirus es en Internet

Una de las medidas que se ha adoptado en diversos países debido a la pandemia de coronavirus, es el recluirse en casa como una forma de cuarentena auto impuesta (salvo el caso de Italia donde fue declarada por el Gobierno). Esta medida, poco a poco parece estar modificando la forma en que se comportan los consumidores, y uno de los espacios donde es más notorio este nuevo comportamiento es en internet. En el apartado de los negocios, es el comercio electrónico y las plataformas de contenido o entretenimiento por internet son las que parece estar recibiendo un impulso considerablemente bueno, por ejemplo, según lo reporta ROI Revolution,  en China, donde inició el problema, el retailer online más grande del país, JD.com, ha visto cuadruplicadas las ventas de alimentos básicos para el hogar durante este período en comparación con el del año pasado. Por otra parte, en el caso de las plataformas de streaming, Amazon y Netflix han experimentado un impulso que se ve reflejado en un crecimiento de 15 por ciento en lo que va del año. No obstante, si bien hacer uso de internet está resultando ser una gran forma para que los consumidores puedan sortear el día a día y poder emprender otras actividades, parece que dentro de poco esta valiosa herramienta también comenzará a verse afectada por la cantidad de personas que se están aislando.

El impacto del coronavirus en internet

Y es que con más personas en sus casas, ya sea estudiando, entreteniéndose, generando consumo o trabajando de forma remota, es de esperarse que incremente el número de usuarios de internet y el tráfico que se genera a diversos espacios digitales o el uso de banda ancha, dicho sea de paso, el número de personas conectadas a internet ya se encuentra en una cifra considerablemente alta, según el reporte digital in 2020 de WeAreSocial y Hootsuite, existen actualmente 4.54 mil millones de usuarios. No obstante, y como ejemplo, en el caso del Reino Unido, citando datos de la Vodafone proporcionados a la BBC, la firma espera que se registre un crecimiento del 30 por ciento en el tráfico tanto de las conexiones fijas como de las conexiones móviles.

Sin embargo, lo anterior ya ocurre en diversas partes del mundo desde diversos frentes, por ejemplo, en Corea del Sur se habla de que la actividad del online gaming creció un 30 por ciento entre el 5 y el 12 de marzo mientras que el streaming se duplicó. Por otra parte, en Europa, donde la cuarentena ya lleva varios días en diversos países, se han visto incrementos en la demanda de banda ancha, en el caso de Italia se tuvo un aumento de aproximadamente el 70 por ciento, mientras que Francia demostró un aumento del 30 por ciento. Los hecho anteriores pueden suponer un problema si no se cuenta con la capacidad o la infraestructura para soportar una sobrecarga y que también representa que no todos los servicios por internet se podrían estar ejecutando sin problemas.

Lo que ocurre en estos mercados se puede extrapolar a todas las regiones del mundo dónde la gente o las empresas y gobiernos han decidido que todos se recluyan en sus hogares y accedan por medios propios a internet, como ocurre en algunos casos dentro México. El problema con ello está en que, tal como lo destaca CNN, se está generando una importante prueba de estrés para internet ante la cual puede haber fallos. De acuerdo con Jessica Rosenworcel, comisionada de la FCC en Estados Unidos, con más gente haciendo uso de plataformas como Netflix, FaceTime, Zoom (en el caso de los negocios), YouTube para ver transmisiones en vivo y videos, así como gente jugando en consolas de videojuegos algunos títulos de multijugador online y personas haciendo uso de plataformas de food delivery, como Uber Eats o Didi Food, el cambio en el consumo podría revelar puntos débiles en el ecosistema de empresas, servicios y productos que componen Internet.

Ante este escenario las marcas y empresas deben estar preparadas o establecer medidas que les permitan seguir operando sin problemas desde internet. Algunas ya han contemplado esto mientras que para otras se han emitido recomendaciones a seguir con el fin de evitar problemas para ellas mismas, para los demás y para la internet en general.

Uno de los casos más sonados recientemente es el de Netflix, tal como lo reportamos hace poco, a través de su cuenta de Twitter, el comisionado del mercado interior y servicios de Estados Unidos, Thierry Breton, dio a conocer que mantuvo una llamada telefónica con el CEO de Netflix, Reed Hastings, para discutir cómo mantener la calidad del internet óptima, en medio de la epidemia por coronavirus que ha incrementado las actividades digitales. La idea de esta llamada y el mensaje del funcionario es motivar a que se haga un uso más responsable de la herramienta, por ejemplo, en el caso particular de Netflix, limitarse a consumir contenidos en una calidad estándar antes que optar por la alta definición.

Así como Netflix otras firmas ya han tomado medidas o anunciado que sus respectivos servicios podrían verse afectados por las acciones que han emprendido para tender el problema del coronavirus, por ejemplo, la compañía de videojuegos Blizzard advirtió a los usuarios que “pueden experimentar mayores tiempos de espera” como resultado de la decisión de permitir que el personal trabaje desde casa, esto al tiempo que, también dentro del terreno de los juegos de video, Epic, la firma detrás del popular videojuego Fortnite, ya ha experimentado múltiples problemas en días recientes.

Por otra parte, tal como lo reportamos también en su momento, YouTube podría experimentar retrasos con algunos contenidos u otros podrían ser eliminados sin mayor explicación debido a sus propias medidas para proteger de la pandemia al personal.

Finalmente, en el caso del e-commerce, el coronavirus ha implicado que este negocio por internet tenga que establecer prioridades, en el caso de Amazon sabemos que la firma tendrá que priorizar aquellos envíos que son más importantes ante el coronavirus. Con ello, es posible darse una idea de por qué ni siquiera internet está a salvo de los efectos que ha provocado el virus.