El presidente ejecutivo de BMW renuncia antes de que lo despidan

Cuando el fabricante alemán está luchando por una caída de ganancias, el presidente ejecutivo, Harald Krüger, anunció que se va de BMW. Lo dijo horas después de que la marca diera un nuevo paso en la alianza con Daimler.

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Imagen: Bigstock
  • BMW entra en una etapa de búsqueda de CEO.

  • El presidente ejecutivo Harald Krüger anunció que se va de la empresa.

  • Todo indicaba que iba a ser destituido, dicen los medios alemanes.

El presidente ejecutivo de BMW, Harald Krüger, no buscará un nuevo mandato y dejará la compañía alemana. Así, la marca de lujo entrará en un complicado período de sucesión mientras lucha por sostener sus ganancias, que vienen baja.

El día previo a que se conociera la novedad, BMW y Daimler (Mercedes-Benz) habían expuesto los avances en la alianza que están llevando adelante desde comienzos de 2019 en varios frentes relacionados con los cambios en la industria automotriz: conducción autónoma, vehículos eléctricos, sistemas de movilidad, entre otros.

La junta supervisora ​​de la compañía analizará quién podría ser el sucesor el próximo 18 de julio, publicó Financial Times.

Krüger llegó al cargo en 2015. Durante su periodo al frente de BMW logró buenos números en las operaciones del grupo en Estados Unidos y China, con lanzamientos de modelos y  ventas récord. Sin embargo, fue muy criticado en los últimos meses por no avanzar con la potencia inicial el desarrollo de automóviles eléctricos.

En junio, para despejar las quejas, BMW anunció un nuevo impulso en sus planes de electrificación: dijo que lanzará 25 autos híbridos o eléctricos hasta 2025.

En una comunicación por escrito, Krüger dijo: “El Grupo BMW fue mi hogar profesional durante más de 27 años. Después de 10 años en el consejo de administración y más de cuatro como CEO de BMW Group, me gustaría dedicarme a nuevos desafíos profesionales”.

El medio alemán Spiegel había adelantado que Krüger no iba a renovar el vínculo que lo une como CEO de la marca hasta abril de 2020. Para Spiegel, “quiere anticipar una amenaza de despido por parte del directorio”, entre otras cosas, porque el tema de la ralentización del programa de movilidad eléctrica.

A la izquierda, Harald Krüger (BMW); a la derecha, Dieter Zetsche (Mercedes-Benz), cuando en febrero de 2019 dieron el primer paso hacia trabajos en conjunto. Imagen: BMW Group.

El otro problema de BMW es que ha perdido su liderazgo como la mejor de las marcas premium: Mercedes-Benz vende más autos desde 2016.

Los tiempos cambiaron

BMW, que tiene su sede en Múnich, tiene las mismas presiones que afectan a la industria automotriz en general, incluidos los altos costos del desarrollo de vehículos eléctricos para cumplir con las regulaciones de emisiones más estrictas en Europa y China, y las inversiones en vehículos autónomos para competir con tecnológicas como Waymo y Uber.

También la afectó el aumento de los aranceles a los vehículos exportados a China desde su planta en Carolina del Sur, debido a la guerra comercial entre los Estados Unidos y el gigante asiático.

Hace un mes, la marca alemana confirmó que seguían en sus planes de instalación de una planta en San Luis Potosí, México. Allí fabricará el Serie 3, uno de los carros más vendidos del sector de alta gama, con una capacidad de 150.000 unidades.

El 5 por ciento sería para el mercado mexicano, el 25 por ciento para de los Estados Unidos y Canadá; y el restante 70 por ciento se destinará a la exportación a otros países. se espera que genere 1.500 empleos directos.