El poder de sentirse único

Dicen que el consumidor manda y, en una época en la que el mundo se vuelve cada vez más digital y mobile, esta premisa puede tener mayor peso. Esto porque indiscutiblemente se ha transformado la forma en que las personas consumen productos, servicios y contenidos.

Dicha transformación ha impactado de distintas maneras, una que adquiere protagonismo desde hace unos años, es el boom de servicios de suscripción en el mundo online.

Y, es que los más de tres mil 896 millones de usuarios de internet que hay a nivel global, según datos de ITU, requieren de consumir la misma cantidad de productos o servicios, o tal vez mayor, que cuando lo hacen offline. Pero, ahora además han desarrollado la necesidad de personalización, y de tener el control de qué, cuándo y en qué formato consumen, además de inmediatez, eficiencia y seguridad. Estas particularidades del consumidor actual, han motivado un resurgimiento del modelo de suscripción, pese a que lleva décadas de existencia.

De hecho, ha permitido que plataformas como Dropbox, Spotify, o Netflix, sean realmente gigantes en sus
correspondientes nichos, y a empresas como Amazon (incluido Prime Video), Apple, Microsoft o Sony generen ingresos millonarios.

EXPERIENCIA PERSONAL

Son dos las modalidades las que básicamente predominan, un servicio gratuito que se sustenta con publicidad y los servicios Premium, que tienen un costo pero que a cambio promete ciertos privilegios como el estar libres de anuncios.

Ambos funcionan muy bien, de hecho, de acuerdo con una Spotify, “el modelo gratuito es un punto importante de diferenciación y un motor crucial para el crecimiento de los suscriptores”. Al consultar a la firma, señalaron que esta modalidad “genera más del 60 por ciento de los suscriptores Premium”.

Esto quiere decir que ofrecer el servicio de manera gratuita funciona como un ‘bite’ que le permite al usuario conocer la experiencia y, de alguna manera, lo motiva a querer la versión de paga con la promesa de recibir una oferta de mayor calidad.

La otra modalidad es la que es completamente de pago, como Netflix que basa en la calidad de sus contenidos su mayor atractivo para conquistar a nuevos usuarios.

Cualquiera pensaría que es una estrategia arriesgada, pero la compañía pasó de 21.5 a más de 148 millones de suscriptores a nivel global, en menos de diez años.

Al final, la mayoría de este tipo de plataformas comparten una cualidad: hacen sentir al suscriptor que tienen el control de cómo y cuando disfrutar del servicio, y de esa forma los hacen sentir más valorado, únicos, de ahí que acepten vincularse en una relación a largo plazo.

TENDENCIA QUE NO SE DETENDRÁ
Es indiscutible que el generar una buena experiencia y contenidos de calidad son factores fundamentales para las plataformas digitales, pero mucho de ello también se lo deben a los modelos de suscripción.

Esto les garantiza dos cosas: la primera es una audiencia recurrente y, por otro lado, generan la obligación de mejora constante, pues sin ella, difícilmente lograran mantener a sus suscriptores. La clave está en la calidad de los contenidos. Es como lo refiere Marco Nobili, director de Amazon Prime Video en México, quien resalta que “el espectador actual tiene una capacidad de ver diferente contenidos, siempre y cuando éste sea de calidad”, entonces, “si produces contenido de calidad local, la gente estará feliz de verlo, lo desea”.

Hablamos de una tendencia que parece está lejos de perder fuerza, sólo al cierre del año pasado, se estima que el 50 por ciento de los adultos en países desarrollados tendrían al menos dos suscripciones de medios online, según datos del Technology, Media and Telecommunications Predictions 2018, de Deloitte, mismo que prevé que para fines de 2020, ese porcentaje aumentará.

Esto abre una serie de oportunidades, no sólo para los servicios ya existente, sino también para los medios ‘convencionales’ que, aunque ya han implementado el modelo de suscripción, lo hicieron bajo sus formatos nativos como televisión on demando recepción a domicilio de medios impresos.

Si hoy la adaptan, como lo han hecho medios como el New York Times o The Economist, tendrán mayores oportunidades de conectar con sus públicos objetivos. Esto lo saben los pesos pesados de la industria, no por nada Disney viene con un arsenal de plataformas de suscripción, lo mismo que Warner Media y NBCUniversal.

Pero, indudablemente, esto tiene que permear en todos los niveles, los medios pequeños también pueden ver en los medios de suscripción un recurso importante para fidelidad audiencias y generar recursos.