• De acuerdo con Statista, en Estados Unidos, Netflix todavía es la plataforma de streaming del 83 por ciento de las personas

  • En su último reporte de ingresos trimestrales, Disney presentó masivas pérdidas por su compra de Fox y sus planes de VoD

  • Solo en Estados Unidos, se espera que para 2020 haya más de 239 millones de usuarios de plataformas de contenido online

Conforme se acerca el final de 2019, la industria del streaming está a punto de sufrir una verdadera revolución. Viejos jugadores, como Netflix y Amazon, exploran nuevas formas de generar ingresos e interacción con sus suscriptores, en preparación para la llegada de otros proyectos. Por su parte, Apple, AT&T, NBCUniversal y otros agentes trabajan arduamente para crear una oferta diferenciada para ganar una buena cuota del mercado.

Pero una compañía ya está lista para ganarle a todos. De acuerdo con Bloomberg, Disney acaba de anunciar el precio de su paquete de streaming. Este servicio incluirá acceso a sus plataformas de TV, cine y deportes (Hulu, ESPN+ y Disney+, respectivamente). La compañía apuntó que el paquete tendrá un costo de 12.99 dólares (menos de 260 pesos) por todos los contenidos. Se espera que la promoción debute junto a Disney+ en noviembre próximo.

El futuro de la guerra del streaming

Resulta evidente que todas las compañías del entorno, de una forma u otra, trabajan para reducir el precio de sus servicios de streaming para los consumidores. Netflix, hace unas semanas, presentó un plan de bajo costo exclusivo para móviles de solo 55 pesos al mes. NBCUniversal también cerró un trato exclusivo con Twitter para transmitir gratuitamente algunos aspectos de los próximos Juegos Olímpicos.

Pero más allá del precio, el mayor reto de las plataformas de streaming es la cantidad de servicios que están disponibles a los consumidores. Según Deloitte, los usuarios contratan hasta tres ofertas de Video-on-Demand (VOD) simultáneamente. Si se considera que Netflix, Amazon y Hulu todavía ocupan los primeros lugares de preferencia del público, será difícil convencer a la gente de cambiarse o invertir dinero extra. Pero hay una posible solución.

La mayor inconveniencia de tener varios sistemas de streaming es la experiencia dividida. Para posicionar varios servicios de una misma marca, los paquetes podrían venir acompañados de una interface unificada. Es decir, un programa (posiblemente a través de dispositivos como Chromecast o Roku) que permita acceder a contenido de cualquier servicio. Así al menos se podría convencer a los usuarios que en verdad están contratando tres productos en uno solo.