El mayor vicio de un mercadólogo.

¡Tenemos muchos! Sin embargo, dentro del abanico de opciones está un vicio (que no nos digamos mentiras) revisamos todos los días con cierto temor y disimulo y que deberíamos empezar a replantear (sin dejar atrás del todo) pues más que necesitarse se debe auditar y ponerle el ojo, como herramienta de información más no como una obsesión constante sobre resultados, ¡la competencia!

Todos dirán que estoy equivocado, ya que es justo la competencia y su estudio lo que nos permitirá dar el “jaque mate” como argumento de venta: …“nuestra marca a diferencia de la otra si cuenta con”…..considero que sin saberlo ordenar en el closet de las estrategias y lo vivo tratando de entender en todas sus etapas, es un vicio, y sobretodo si la competencia logró el éxito, mayor aún …… vicio y pecado!!! como dicen por ahí.

Y digo que es un vicio por que las razones sobran, si usted lo piensa bien, cada proceso que se estructura desde su nacimiento ( el cliente y la necesidad), el esqueleto (la estrategia), su sistema circulatorio (las ideas), y su corazón (los objetivos), se generan nuevas e infinitas opciones, opciones que marcarán la pauta de diferentes caminos, bifurcaciones con nacimientos y una concepciones que no funcionará en otro proyecto, pues esa idea de la competencia nació justo para el objetivo que se trabajó, como usted y como yo, únicos e irrepetibles.

La competencia es aquella niña encantadora que nos presentan, la observamos podemos admirarla o no, nos puede caer mal (por envidia profesional en muchos casos) o porqué definitivamente desde nuestro conocimiento no cala, y tal vez nos puede dejar alguna visión inquietante, ¡no es para más! La moneda gira en contra si usted se obsesiona y la convierte en un vicio al Intentar utilizar y replicar sus tácticas, desafortunadamente no hará más que lograr hacer que lo vean como la versión estándar y “copiona” de una idea de éxito, puntos negativos para la marca y un estado de inconsciencia creativa bastante dura de soportar y superar.

Investíguela, para eso es la competencia, sea como el gato pero en lo posible nunca la toque, no se meta con ella a estas alturas, alturas que no son sólo legales, si lo va a hacer debe ser aún más ganadora su estrategia para evocar otra marca de su segmento sin promocionarla, haciéndola ver “inferior”, pocos ejemplos de éxito empresarial lograron una formula similar al copiar, pero el estigma con el que deben caminar será tener presente como sinopsis de su caso de éxito la marca que primero encontró el océano azul que usted esta tratando de adaptar, considero que lo mejor es rendirse y hacer lo que dice la famosa ley de la categoría “sino puedes ser el mejor en una categoría crea otra” (tomando algún atributo que nos aleje en lo posible de la competencia).

Claro muchas veces quisiéramos estampar nuestro ego encima del vicio de forma disimulada, ¡no se puede! cuando una idea es pregnante las demás que intentan hacer lo mismo se desnudan solas ante la mirada de lastima de las demás.

Compare desde la tarea y no desde la obsesión cree sus propios modelos y encontrará que tengo la razón, su marca se lo agradecerá.