El marketing detrás de las nominaciones y los ganadores del Óscar

La competencia por el Óscar y, en general, por estar presente durante la temporada de premios comienza con el año. Es más, es probable que ya haya iniciado la de 2020.

¿Sería exagerado comparar las campañas electorales con las campañas promocionales para el Óscar? Quizás lo sea o quizás lo parezca, lo cierto es que detrás de cada nominación y cada premio de la Academia hay una mezcla entre talento y mercadotecnia.

TL Stanley indica en su artículo relativo a las maneras en cómo estudios y talento empujan sus proyectos para, primero ser considerados y nominados y, después, para llevarse la estatuilla, que cada película con aspiraciones al Óscar gasta o invierte, según se considere y se tenga éxito en ello, una cantidad que va, en promedio, de los tres a los 10 millones de dólares a sabiendas de que estar en la conversación les redituará en una mayor audiencia y que el reconocimiento, aunque sólo sea en una nominación, impacta la taquilla, la venta en DVD y para televisión de cable, en streaming y descargas; en algunos casos, incluso la venta de mercancía derivada (ropa, libros, entre otros).

La competencia por el Óscar y, en general, por estar presente durante la temporada de premios comienza con el año. Es más, es probable que ya haya iniciado la de 2020. Con el Festival de Sundance inicia la conversación sobre algunos de los filmes que se deben tener en la mira durante el año como han demostrado películas ganadoras y que tuvieron su premiere ahí.

“Cinema Paradiso” se hizo en 1990 del Óscar como Película Extranjera, Hillary Swank del de Actriz por “Los muchachos no lloran” en 1999, y más recientemente “¡Huye!” y “Llámame por tu nombre”, obtuvieron la estatuilla, por Guion Original y Guion Adaptado, respectivamente, hace un año. Y si bien este año ninguna de las cintas que tuvieron su estreno en dicho festival llegaron al cierre de la temporada, sí hay una película que se estrenó en enero y que se hizo de siete nominaciones, incluida Mejor Película: “Black Panther”.

Al filme, lo han ayudado dos factores esenciales para mantenerse en la agenda: su éxito en taquilla (más de un billón de dólares que la ubican como la novena más taquillera en la historia) y su trascendencia cultural, social y política, y la cual puede consultarse en “Entre lo comercial y lo artístico, los nominados al Óscar 2019”, artículo de la semana previa.

De las nominadas a Mejor Película, “BlacKkKlansman” (6 nominaciones) se estrenó el 12 de abril en el Festival de Cannes, mismo festival que rechazó estrenar “Roma” pues no tendría corrida comercial en salas en Francia.

Sin embargo, tanto “Roma” como “La favorita”, ambas con 10 nominaciones, se estrenaron el 30 de agosto en el Festival Internacional de Cine de Venecia. Ambos también tuvieron presencia en los festivales de Telluride y Nueva York. En Venecia también se estrenó “Nace una estrella” (ocho nominaciones) y es que dicho festival se considera el inicio “no oficial” de la temporada de premios. “Green Book” (cinco nominaciones) se estrenó en el Festival de Toronto y tuvo presentaciones en Nueva Orleans, el AFI y Londres.

Las únicas nominadas a Mejor Película sin estreno en un festival son “Bohemian Rhapsody” (cinco nominaciones), que, con más de 800 millones de dólares en la taquilla internacional es uno de los grandes éxitos de 2018 (su presupuesto fue de poco más de 50 millones de dólares), y “Vice” (ocho nominaciones), estrenada justo en el cierre de temporada en diciembre; la ha ayudado su relevancia política y el talento involucrado: Adam McKay, su director, y los actores Christian Bale, Amy Adams, Sam Rockwell y Steve Carrell, todos nominados o ya ganadores de la estatuilla.

Ahora bien, si lo anterior ayuda a mostrar que la campaña puede ser tan larga como el año, en cómo hacerlo está la clave.

En principio, está la narrativa o la historia a contar más allá de la propia historia que cuenta la película. Este año, el discurso tiene que ver con darles voz a minorías y todos los ganadores del Sindicato de Actores (SAG) son prueba de ello.

Es un tema que merece su propio artículo. Luego están una serie de esfuerzos que incluyen tráileres, posters, despliegues promocionales, proyecciones especiales, screeners, entrevistas en medios y programas clave (The Ellen DeGeneres Show, Today Show, Entertainment Tonight…), apariciones en eventos relevantes y, por qué no, la presentación “casual” de Bradley Cooper en el concierto de Lady Gaga en Las Vegas.

El punto es mantenerse en la conversación, reforzar el valor del proyecto y estar más presentes cuando las votaciones cierren el 19 de febrero.

En fin… que llevarse a Oscar la noche de los Premios de la Academia implica una mezcla de factores que incluyen: taquilla, relevancia social, política, cultural y artística, capacidad de mantenerse en la agenda e, incluso, en algunos casos, trayectorias y discursos como “ya se lo deben” (pregúntenle a Leonardo DiCaprio y este año a Glenn Close).

Así las cosas y así el voto a voto por conseguir “los favores” del hombre más codiciado de Hollywood.