El futuro del retail no es lo que imaginamos

Con una vuelta por los centros comercial de San Antonio Texas es suficiente para tener una idea del futuro del retail. La ciudad texana al 2017 registró 37 millones de visitantes, con una derrama económica de 15.3 mil millones de dólares. Por supuesto, datos de Skift apuntan a un problema con la visita de Mexicanos al país del norte, según el medio el número de visitantes en 2018 no rebasó las cifras del 2016. También el número de canadienses que visitan EEUU descendió 9 por ciento el año pasado. La temperatura del fenómeno Trump Slump como lo llaman en la industria del turismo se puede tomar con facilidad en la zona fronteriza, no sólo Texas, también California siente un fenómeno en el sector de retail. Se hace responsable al e-commerce del cierre del retail, la lógica es que los consumidores no visitan los puntos de venta y eso hace que no sea rentable tener un espacio rentado. También es cierto que el número de empleos perdidos en retail es aproximadamente igual a los empleos generados en el sector de logística (léase bodegas de amazon). Hay un debate de la calidad de los empleos, pero antes de ese fenómeno hay que reconocer que los espacios en renta son los primeros en resentir la tormenta perfecta, disminución de consumidores y crecimiento del e-commerce.

San Antonio es un claro ejemplo, una inspección visual demuestra que las ubicaciones premium de consumidores tienen espacios en renta, algo poco probable en los años 80 y 90. Ahora La Cantera, North Star Mall y Premium Stores en Huebner tienen varios locales disponibles. Una revisión de inventario de propiedades en 42floors.com un sitio dedicado a ala renta de inmuebles mostró más de 500 propiedades disponibles. La cifra es impresionante y apunta a un cambio de modelos de negocio. Por un lado el espacio digital no reemplazará los espacios físicos, no sólo retail, también en plataformas digitales. Por ejemplo, AirBnB lanzó recientemente una revista impresa, un indicador de que no todos los consumidores desean estar en línea, mucho menos en un avión. Lo mismo ha sucedido con Amazon quien recientemente ha invertido sumas millonarias en adquirir Whole Foods y además lanzar su propia marca de supermercados. Otra prueba se da en el proceso de compra, una muestra rápida de precios en Amazon y después una búsqueda en tiendas Wal Mart demuestra que no siempre comprar en e-commerce es más barato. Segúnecommerce-nation.com en 72 por ciento de los casos los precios en Amazon eran iguales a su contraparte física. Evidentemente esto sustenta que el principal costo de compra en línea es el tiempo invertido en escoger correctamente. Si a esto sumamos la prácticas de precio dinámico tan comunes en aerolíneas veremos que después de investigar un producto en repetidas ocasiones el producto final puede subir. Estas dinámicas son claves en la formación de preferencias de consumidor.

Local de Sears ahora disponible y en busca de nuevos inquilinos

El comprador final decide comprar en línea — en gran medida— por la comodidad. Esto no contempla que en la mayoría de los casos no ejercita su principal derecho como consumidor digital. Devolver la mercancía que no le gustó. Según un estudio de NPR/ Marist Poll en 91 por ciento de los casos  los consumidores no devuelven lo que han comprado. En este sentido veremos nuevas oportunidades para los espacios físicos y la posible salvación del punto de venta. En 103 tiendas de la marca Kohl’s ahora es posible devolver compras realizadas en Amazon, podría pensarse que es un intento desesperado por conseguir que los consumidores los visiten, pero en realidad es una estrategia que las tiendas de conveniencia entienden bien. Las farmacias de estados unidos han logrado convertirse en lugares en los que se paga más por lo que se compra a partir de la visita forzada a recoger medicamentos. Kohl’s podría estar en proceso de inventar un nuevo servicio y convertir sus tiendas en una centro de logística más que una marca de retail. Sin embargo, este efecto durará poco, Amazon tiene la costumbre de mantener las exclusivas por o tiempo y no pasarán muchos años antes de que utilice sus propias tiendas para el mismo objetivo.