El etiquetado de los alimentos a juicio tras la muerte de una adolescente alérgica

CHICAGO, IL - CIRCA MARCH, 2016: interior of Pret a Manger. Pret a Manger is a sandwich shop chain based in the United Kingdom

Poco podía imaginarse la familia de Natasha Ednan-Laperouse, el fatídico desenlace del comienzo de sus vacaciones en el verano de 2016. Su destino era Niza y se disponían a tomar un vuelo desde el aeropuerto de Heathrow, en Londres, donde la joven de 15 año alérgica al sésamo compró en la cadena Pret a Manger un bocadillo vegetal para llevarlo al avión.

Natasha adquirió un sandwich relleno con alcachofas, aceitunas y tapenade y poco después de consumirlo sufrió un colapso en pleno vuelo, falleciendo varias horas después en un hospital de la ciudad gala de destino, a pesar de que su padre llegó a administrarle dos inyecciones de EpiPen con las que trató de contrarrestar la crisis.

La importancia de su caso radica en que el próximo lunes se abrirá la investigación a través de la cual el juez tratará de determinar si el etiquetado del alimento además de evaluar si recibió la atención necesaria por parte de British Airways.

En el primer caso, se tiene como elementos el que la cadena Pret a Manger, que elabora y vende sus productos, no ofrece una información completa sobre el contenido de los mismos (al igual que hacen otras similares), por los costes que ello implica, aunque ofrecen la posibilidad de preguntar al encargado sobre los ingredientes, tal como indican en los carteles de las tiendas. Así mismo, se puede acceder a esta información a través de la guía que se encuentra en los establecimientos y en internet.

En el caso de Natasha, el sésamo no se encontraba en la corteza del pan, donde suele ser visible, pero si dentro de la masa, lo que no habría permitido la detección del mismo a simple vista. Un hecho que habría sido vital para esta joven que formaba parte del 1 por ciento de la población de Reino Unido, que según datos de la sanidad pública presenta alergia a la proteína del sésamo y cuya reacción puede diferir desde una simple reacción cutánea a las más graves como son las dificultades respiratorias que sufrió la adolescente.

En la vista declarará ante el juez instructor el padre de la víctima, Nadim Ednan-Laperouse, fundador y director ejecutivo de la empresa juguetera Wow Toys, quien se encontraba con su hija en el avión y fue testigo de primera mano de lo acontecido, pero además se investigará también si las acciones de la línea aérea fueron las adecuadas ante la crisis de la joven además de tratar de establecer si se debió aterrizar antes de llegar a destino.

El lamentable suceso contribuirá a determinar si la legislación sobre el etiquetado es insuficiente en Reino Unido y a tomar medidas si fuese necesario, lo que solo se conocerá una vez que finalice el caso.