El error de Nike que la obligó a retractarse, pero que al final la hará una marca más poderosa

Imagen: Nike
  • El fin de semana Nike retiró del mercado su línea Air Max 1 USA

  • La razón fue una queja de Colin Kaepernick porque el diseño incluía un símbolo considerado racista

  • Pese a las críticas y el error, la marca podría resultar fortalecida

El año pasado hablamos del hecho que Nike es una de las pocas marcas en el mundo que pueden darse el lujo de estar involucradas en una polémica y salir avantes, qué mejor ejemplo que lo que ocurre con el caso de los Air Max 1 Quick Strike, también conocidos como Air Max 1 USA.

En los últimos días la firma del swoosh ha sido objeto de críticas y nuevos llamados la boicot, así como de defensa por parte de fieles a la marca y algunos especialistas que ven un aspecto positivo en sus más recientes acciones.

El contexto del problema

El fin de semana pasado se inició la polémica por el hecho de que Nike decidió retirar del mercado una línea de sneakers nombrada Air Max 1 Quick Strike, misma que fue diseñada para celebrar la independencia estadounidense y que sería lanzara de manera oficial el 4 de julio.

La decisión, según un reporte del The Wall Street Journal, fue originada por una queja por parte de Colin Kaepernick, ex quarterback de los 49ers de San Francisco, y actual embajador de la marca.

La razón de la inconformidad por parte de Kaepernick, famoso por protestar en las ceremonias del himno estadounidense previo a los partidos de la NFL debido a la violencia y racismo contra la gente afroamericana, es que la nueva línea de tenis de Nike incluía en su diseño una bandera aparentemente inspirada en la versión de 1776 de la bandera estadounidense.

Esta bandera está compuesta de 13 estrellas en un círculo azul (alude a las colonias originales), y es comúnmente conocida como la Betsy Ross Flag, debido al nombre de su diseñador original. Si bien, es un símbolo de la revolución estadounidense, también es consiederada un símbolo racista pues ha sido apropiada por grupos nacionalistas blancos en diversas épocas, incluido el Partido Nazi Americano.

Un error que le exigió congruencia a Nike

Por esta razón, “Nike optó por no lanzar el Air Max 1 Quick Strike el 4 de julio, ya que presentaba una versión antigua de la bandera estadounidense”, dijo la marca en un comunicado.

Sin embargo, sus efectos no se han podido contener. Por un lado dio pauta a que los conservadores estadounidenses se lanzaran en contra de la marca, incluso volviendo a pedir un boicot.

Figuras como Laura Ingraham, reconocida periodista conservadora de la cadena Fox criticó a Nike por detener el lanzamiento de una nueva zapatilla, calificando la medida como ‘patética’ desde sus redes sociales.

Caso similar al gobernador de Arizona, Doug Ducey, quien igualmente anunció en Twitter que ordenaría a la Autoridad de Comercio del estado que retirara todos los incentivos financieros que se le habían ofrecido a la marca para construir una planta de fabricación allí.

De hecho, según datos de Business Insider, la decisión de Nike podría costarle unos 2 millones de dólares; un millón por la revocación estímulos financieros por parte del gobierno de Arizona, y un millón más por un reembolso que tendría que hacer la firma para compensar la generación de empleos.

Los sneakers saldrían originalmente a la venta el 4 de julio con un precio de 120 dólares, pero ahora se venden por hasta 2 mil 500 dólares en sitios de reventa -no son distribuidores de Nike, son de de subasta como sTockx-.

Un vocero de la marca dijo a BI que no tomaron a la ligera la decisión, por el contrario, “tomamos decisiones de negocios para retirar iniciativas, productos y servicios”, al tiempo que reiteró la razón por la cual decidieron retirar su línea de tenis: “debido a las preocupaciones de que podría ofender involuntariamente y restar valor al feriado patriótico de la nación”.

Esto toma fuerza no por el hecho de que estuviera motivada por una postura de Kaepernick, su embajador para la campaña de los 30 años del eslogan Just Do It, en la que defendieron a capa y espada al ex atleta de la NFL y su convicción de luchar en contra de la desigualdad, la violencia y el racismo en la sociedad estadounidense, sino por lo que puede representar a la marca.

Pese a todo, Nike puede salir fortalecida

No necesariamente hablamos de “publicidad gratuita”, ya sea positiva o negativa. Sino de una conclusión a la que llega Jeff Beer, en un artículo publicado en Fast Company, en el cual expone que la marca hizo “lo que deben hacer los que están en el poder, escuchando y considerando la perspectiva de personas de grupos históricamente marginados”.

Y, es que no sólo escuchó a su embajador, también de cierta manera se escuchó a cierto sector de la sociedad estadounidense que busca romper con este estigma que los ha marcado por más de dos siglos. Esto pese a la presión de grupos conservadores, extendidos en las redes sociales por personas afines.

El autor refiere algo que planteamos el año pasado, con el resultado de la campaña de Nike del 30 aniversario del “Just Do It” y de otras campañas emprendidas por la compañía, que se reflejan en un impacto cultural global impulsado por atender y responder a la cultura juvenil inclusiva -en todas sus expresiones; raza, género, preferencia sexual, discapacidad o religión-.

El año pasado con la campaña del emblemático slogan, Nike tuvo una impresión positiva +69 neta entre los consumidores, pero después del spot se redujo a +35 favorable. Posteriormente los resultados se reflejaron en una exposición mediática de más de 43 millones de dólares, de los cuales casi 19 millones fueron positivos, y en que sus sus ventas online se dispararan más de 30 por ciento, algo que resaltó la marca en su reporte financiero.

Hoy, nuevamente está en polémica, pero si se mantiene apegada a su ADN de marca y convicciones, en el futuro esto se reflejará en una mayor lealtad del consumidor, una percepción positiva de la firma y, probablemente, en un crecimiento en ventas.

Esta fue la campaña que cambió todo con Kaepernick: