El color como una parte esencial del branding emocional

Viendo un color podemos sentir tristeza, nostalgia, alegría, tranquilidad, masculinidad, feminidad, entre otros muchos sentimientos. Este fenómeno es analizado por la psicología del color y tiene múltiples aplicaciones.

Aunque muchos creen que los consumidores toman su decisión de compra en base a la razón, la realidad es que las emociones que sentimos al ver un producto, prenda o diseño, juegan también un papel fundamental.

Uno de los elementos que muchas veces se subestima es el color. Se trata de una pieza esencial de lo que se conoce como “branding emocional”. Los colores generan un impacto en nosotros y son capaces de estimular nuestro cerebro de acuerdo con los valores y el imaginario creado desde nuestra infancia hasta la edad adulta.

Viendo un color u otro, podemos sentir tristeza, nostalgia, alegría, tranquilidad, masculinidad, feminidad, entre otros muchos sentimientos y sensaciones. Este fenómeno es analizado por la psicología del color y tiene múltiples aplicaciones como por ejemplo a la hora de diseñar productos, ropa, publicidad o la imagen de una empresa o incluso la imagen personal.

A la hora de planear y diseñar una imagen corporativa y un manual de uso de ésta, es importante prestar atención a los colores escogidos, por ejemplo, en elementos como el logotipo, las tarjetas de presentación, el sitio Web, los materiales publicitarios, entre otros. Estos códigos de color deben estar en sintonía con las emociones y valores de marca que queremos transmitir.

También es importante tomar en consideración los significados atribuidos a los colores en los diferentes países. Por ejemplo, el blanco es símbolo de luto en países como India, Japón o China, mientras que en los países occidentales el equivalente es el negro.

Así, sabemos que el azul transmite tranquilidad, frescura, calma, pureza, libertad, armonía, fidelidad y seguridad; el verde se relaciona con la naturaleza, la salud, la esperanza y el equilibrio; el rojo simboliza pasión, fuerza, amor, agresividad e incluso peligro; el amarillo se vincula a sensaciones como la calidez, felicidad, luminosidad, positivismo o energía; el naranja es diversión, exotismo y juventud; el rosa suele representar la feminidad, la dulzura y la inocencia y el violeta o lila denota creatividad, fantasía o espiritualidad.

Seguramente has tenido o tengas alguna de estas percepciones cuando te expones a los colores. La importancia del lenguaje del color también se aplica en nuestra vestimenta y dependiendo de cómo nos sintamos, escogeremos una tonalidad u otra en nuestro look.

De hecho, los colores que vestimos también tienen un efecto en la percepción que los demás tienen de nosotros. De hecho, estilistas de prestigio internacional como el londinense David Zyla aseguran que, aunque todos tenemos un armario lleno de color, siempre hay una tonalidad predilecta que usamos con mayor frecuencia, con la que nos sentimos más cómodos y seguros. En su opinión, este color refleja nuestra personalidad e influye en cómo nos ven los demás.

Además, es importante saber escoger el color adecuado para cada ocasión. Sabemos que vestir de negro o gris denota seriedad y elegancia, siendo adecuados en ceremonias, eventos de etiqueta y salidas nocturnas. El azul refleja seguridad y da mucha confianza, por eso es el más recomendable para las entrevistas.

Las prendas verdes transmiten buen humor, optimismo y alegría y son perfectas para socializar y el tiempo de ocio. Por su parte, el color marrón simboliza la tierra y la estabilidad, y por eso es recomendado para compromisos sociales de día y laborales. Colores como el rosa pálido o el blanco son perfectos para transmitir calidez, simplicidad y libertad. Mientras que las personas más atrevidas y extrovertidas optan por colores como el violeta, el rojo, el amarillo o el naranja que reflejan un espíritu juvenil, alegre, lleno de luz, pasión y fuerza.

Sea cual sea tu personalidad o la imagen que deseas transmitir, por encima de todo es fundamental sentirse cómodo y seguro de uno mismo. Aunque sí es importante no descuidar esta parte emocional para sintonizar el interior con el exterior. ¡Ponle color a tu vida!