Tal vez, en sus orígenes, las marcas blancas o propias tuvieron el estigma de ser productos económicos a los que recurría el consumidor cuando no tenía la solvencia para adquirir el de su confianza o preferencia.

Sin embargo, parece que esto comienza a cambiar, este tipo de productos se están ganando la confianza y preferencia del consumidor, así se destaca en el reporte Retail Trends in 2019, de CB Insights, el cual refiere que hoy los retailers de Estados Unidos están expandiendo sus surtidos de este tipo marcas privadas frente a los marcas grandes.

Ejemplo de lo anterior es que cerca del 90 por ciento de los productos que vende Aldi, el tercer minorista más grande del mundo, después de Walmart y Kroger, son bajo esta modalidad. De hecho, los otros dos retailers también cuentan con un amplio catálogo de este tipo de productos. Al respecto, José Ángel Sánchez, director omnicanal de Marcas Propias de Sam’s Club México considera que “el mercado de marcas propias está en pleno desarrollo y creciendo de forma acelerada.

UN MOVIMIENTO INTELIGENTE

Las firmas saben que el consumidor ha cambiado, ahora no sólo es suficiente el peso de una marca para convencerlo de realizar una compra, hoy ponderan otro tipo de factores, uno de los más importantes, es la calidad.

Es como explican desde Euromonitor, que en su reporte: “Las 10 principales tendencias globales de consumo para 2019” resaltan que “los consumidores conscientes buscan formas de tomar decisiones positivas sobre lo que compran y una solución al impacto negativo del consumismo global”.

Al aplicarlo al momento de la compra, más que buscar sello de prestigio, ponderarán otros valores, como el costo-beneficio y, si el producto que tienen frente a si es de calidad, optarán por preferirlo. Es aquí donde las marcas blancas han ganado protagonismo debido a que los minoristas han identificado el potencial para incrementar ventas pero, más importante aún, fomentar la lealtad del consumidor.

Manuel Trevilla, fundador y CEO de StoreLevel

Así lo reafirma Manuel Trevilla, fundador y CEO de StoreLevel al subrayar que “los supermercados que tiene mucho desplazamiento de productos deciden ser más competitivos en el mercado, aumentar márgenes y, sobre todo ofrecer mejores precios al consumidor”.
De acuerdo con el especialista, esto consiguen “a través de proveedores de calidad -que debería ser la premisa de las marcas blancas- para crear la marca del minorista que compita con marcas más establecidas”.

Esta tesis es compartida por José Ángel Sánchez, que añade que con con las marcas blancas, “los socios encuentran productos básicos para todos los días, así como también, artículos de muy alta calidad”.

GENERAR LEALTAD DEL CONSUMIDOR

Los tiempos han cambiado y hoy las marcas propias se han convertido en un recurso que tienen las firmas para incrementar sus márgenes de ingresos y, sobre todo, fomentar la lealtad del consumidor.

Sabemos que “realmente gran parte de la toma de decisiones de compra se realizan en la tienda o autoservicio, entonces es relativamente fácil robarle el cliente a otra marca, si la ejecución es correcta en el punto de venta”, señala Manuel Trevilla.

De ahí que se vea en este tipo de marcas como un recurso para generar lealtad y una conexión emocional con el consumidor. De hecho, a decir del CEO de StoreLevel, “los consumidores jóvenes se están optando alejando de las marcas, y hay muchas startups o empresas de reciente formación que están buscando implementar el modelo de ir directo al consumidor. Los millennials lo saben, por eso están optando por irse más por calidad más que a marcas”.

Hoy casi no hay retailer que no cuente con una línea de marcas blancas, desde Walmart hasta Amazon,por lo que esta debe ser una estrategia que el sector minorista y las marcas jóvenes deben tener presente si quieren mantenerse competitivas en el mercado.