Einstein vs. Microsoft

Por Alejandro Castañeda
Twitter: @elaprendiz55

Una noticia ha llamado la atención en el medio financiero y tecnológico. No es el “IPO” de Twitter, ni la elusiva compra de “Snapchat” por Facebook o Google. Se trata de la partida definitiva de Steve Ballmer de Microsoft. “Shira Ovide” y “Joann S. Lublin” del Wall Street Journal, escribieron el pasado 18 de noviembre:

“Una mañana nublada de enero, Steve Ballmer, caminaba por su oficina mientras escuchaba las voces de los miembros de la junta directiva de Microsoft Corp. en una tele-conferencia que sería el principio del fin de su reinado de 13 años como presidente ejecutivo del gigante tecnológico”

Ballmer llevaba tiempo rumiando esta idea al grado de habérsela anunciado a la familia misma que se había dado al llanto. Parecía imposible dejar la bien amada corporación que dirigiera desde el dos mil invitado por su amigo Bill.

A pesar de los excelentes resultados de la capitanía de Steve, en Microsoft ya existía inquietud. “John Thompson”, el principal director independiente -continuaba el artículo del WSJ- se había quejado en juntas precedentes manifestando:

“Estamos en animación suspendida”, -agregaba este veterano de la tecnología que encabeza el comité de la junta a cargo de buscar un reemplazo- “los directores no presionaron a Steve a renunciar”,  “pero estábamos ejerciendo mucha presión para que se moviera más rápido”. Los inversionistas también presionaron.

A lo cual el mismo Ballmer de 57 años habría contestado:

“Quizás soy un emblema de la vieja guardia” -haciendo una pausa mientras se le aguaban los ojos- “Por más que amo lo que hago, la mejor manera para Microsoft de ingresar a una nueva era es un nuevo líder que acelere el cambio”

Y aquí estamos, por el momento todo parece ir digamos, marchando normal. La actitud valiente de Steve Ballmer demuestra como este capitán ejecutivo sabe cuando hay que tocar retirada nombrando sucesor para capitanear la nave a fin de protegerla de los embates ocasionados por las enormes olas de la competencia mismas que azotan por todo el casco.

Sin embargo, lo que me parece interesante -dándome derecho a citar a nuestro genio preferido- es el proceso de remplazo. Parece que ninguno al interior del campus en “Redmond”, se asoma por las “windows” de sus búnkers para ver el pasado. Nadie ha tenido la capacidad de abrir los files a las grandes ideas o experiencias vertidas a lo largo de la historia, como es el caso de Albert Einstein el cual declaró algo… más o menos así:

“No saldremos de la crisis que enfrentamos, por vía de utilizar la misma forma de pensar que causó esa crisis”.

Me explico. En su artículo, los columnistas mencionan lo siguiente:

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