¿E-mail marketing? Sí, pero en boletín

Santiago, Chile.- Existen muchas razones para seguir incluyendo email marketing en el diseño de una estrategia digital y también otras para no hacerlo, como lo señala un reciente artículo de Merca20. Sin embargo, pocos consideran una forma alternativa de emplear este recurso, que no sólo es válida, sino altamente atractiva: el boletín.

¿Por qué escribir un boletín? Por varias razones.

El formato permite enlazar contenidos propios- de nuestro sitio web o blog- y ajenos- de la industria, para entregar un servicio alternativo a nuestros clientes.

Nos obliga a generar contenido. Un boletín puede incluir ofertas, pero para ser atractivo tiene que presentar un contenido interesante. Por lo mismo, una vez que hemos iniciado la campaña, nos resulta indispensable generar movimiento en nuestros sitios institucionales.

Permite un lenguaje cercano. Aunque es un documento ‘oficial’ de la marca, el formato se presta para un lenguaje más coloquial, lo que evita la necesidad de tener que personalizar el mensaje. Ahora, en plantillas como Joomla, por ejemplo, se puede integrar una extensión que automáticamente personaliza el contenido escrito, desde la Web, a los contactos previamente ingresados a la agenda de la plataforma.

No requiere necesariamente permiso previo, porque, por lo general, la gente se interesa en el formato, ya que le da, por medio de sus titulares, una visión general del acontecer de la industria. Es importante sí dar la opción de ‘unsuscribe’, para no convertir la acción en sinónimo de spam.

Da libertad al receptor. El boletín da la opción al receptor de interesarse por algunos temas y obviar los otros. Si ninguno de los enlaces le parece atractivo, basta deshacerse del correo y ya. Por ello, los títulos son muy importantes para atraer al lector.

Posicionamiento y presencia. El recurso de un boletín semanal o quincenal posiciona a la empresa como una entidad dinámica frente al medio y a la competencia, además de marcar presencia constante en el correo del cliente.

Oportunidad de comunicación directa con el cliente. Muchas veces, el cliente tiene dudas o preguntas con respecto a variados temas de nuestra empresa, las que no se relacionan necesariamente con el contenido que abordamos en el boletín. Pero, el hecho de recibir el email,  gatilla el interés por presentar la o las preguntas que han estado dando vueltas en su mente, estableciendo una comunicación directa con la compañía.