Dragon Ball y Spiderman demuestran que los clásicos tienen un impacto mercadológico poderoso

Dragon ball Super Broly Spiderman Into the Spirder verse
Vía: YouTube
  • Dragon Ball, lanzado en 1984 y Spider-man, personaje de historietas cómicas creado en 1962 mantienen su vigencia intacta hasta el día de hoy.

  • Dragon Ball Super: Broly ha ganado más de 32.32 millones de dólares desde su estreno; Spiderman into the Spider-verse ha superado la barrera de los 300 millones.

  • Lee: Claves para llegar a la audiencia por medio del contenido estratégico

La particularidad de la mercadotecnia es que se puede aplicar a prácticamente cualquier industria. Y uno de los sectores donde tiene mejor desarrollo es en el mundo del entretenimiento. Hoy, las películas y las series son parte importante del segmento publicitario, debido a que tienen una fuerte relación con los gustos del público y la audiencia.

En este último punto es donde el marketing tiene mayor injerencia. Tal como ha sucedido con el reciente éxito de Dragon Ball Super: Broly y Spiderman Into the Spider-verse, demostrando que los clásicos del pasado pueden llegar a tener un impacto mercadológico poderoso.

Reviviendo a los clásicos

Sin duda, uno de los productos más reconocidos de Akira Toriyama, mangaka y diseñador artístico japonés, es Dragon Ball. Originalmente, el manga (cómic) salió en 1984 y su éxito fue tan popular, que llegó a realizarse en formato de animé. Hoy, es un producto de trascendencia mundial, popular en cualquier rincón del planeta.

Por otro lado, Spider-man, personaje de historietas cómicas creado en 1962 por Stan Lee y Steve Ditko, se ha hecho de un lugar en la cultura popular sin precedentes. Con más de 50 años de vida, su vigencia se mantiene intacta y fresca en la actualidad, tal como si fuera un contenido nuevo, de lanzamiento reciente.

El legado de ambas franquicias demuestra que, con diferentes acciones creativas, todavía hay muchas historias por contar… y contenido por realizar.

Si bien estos contenidos se crearon en el siglo XX, la pregunta por resolver es:

¿Por qué los clásicos tienen éxito hoy?

El más fuerte

Después de más de 400 episodios (153 de Dragon Ball y 291 de Dragon Ball Z) y 19 películas, entre otros especiales, la franquicia de Dragon Ball llega de nueva cuenta a la pantalla grande. Ahora, con Dragon Ball Super: Broly, que pretende readaptar la historia del personaje que apareció con anterioridad en tres películas, lanzadas durante la saga de Dragon Ball Z.

El punto anterior demuestra que Dragon Ball Super ha hecho más por la franquicia de lo que los fanáticos pudieron haber esperado. Pasaron más de 19 años desde que la serie de Dragon Ball Z llegó a su fin y a mediados de 2015, Akira Toriyama sorprendió a millones de fanáticos en el mundo anunciando la continuación de la saga.

La serie animada de “Dragon Ball Super” se anunció originalmente en abril del 2015 y el anime se estrenó solo tres meses después, gracias a una iniciativa de Toei Animation. Hoy, tres años después, parece que la serie no tiene planes de terminar, sobre todo después de presenciar su impactante regreso, con la primera película de Super: Broly. 

El filme ha protagonizado la conversación social en el últimos meses (y si nos remontamos a la fecha de anuncio hace un par de años, todavía más) debido a que representa un reinicio de la franquicia. Ahora, ha pasado casi un año desde que concluyó el arco del “Torneo del poder” (en Japón) y hoy, todavía seguimos viendo más contenido.

Al ser más personal, ya que la película agrega a dos personajes favoritos de los fans, que hasta el momento no eran “oficiales”, también juega con la nostalgia, pues no solo es la vigésima película de la franquicia, sino que también es la tercera que se considera canon. Es decir, hace oficial a la historia.

Super… cifras

Después de estrenarse en Japón en diciembre pasado, la cinta se consolidó con notables cifras en taquilla. Según Exhibitor Relations Co., debutó en 467 pantallas, recaudando $8.7 millones de dólares; la mayor cifra de toda la franquicia, por encima de La Resurrección de Freezer (2015), que logró obtener 8 millones de dólares al momento de su estreno.

Con poco más de un mes en exhibición, ha ganado 32.3 millones de dólares, según Box Office Mojo y las cifras de Toei pronostican 44 millones de dólares más, tan solo en Japón. Esto hace que Broly sea la película de Dragon Ball con el menor tiempo en alcanzar esa cifra. Por supuesto, en mayor medida, se debe a que vendió más de 2.6 millones de boletos en su estreno, triplicando ganancias desde el primer fin de semana hasta estos días.

En este 2019, la película ha llegado a los cines de Estados Unidos, México y Latinoamérica, y no cabe duda que su impacto se ha replicado. En Norteamérica, la película se exhibirá en un total de 1,260 cines y de hecho, ya tiene un logro histórico: es la primera película de animé en llegar a pantallas IMAX dentro de los EE. UU (solo se proyectó en este formato durante su estreno).

La película ha sido uno de los temas principales del público; tan solo en México, en su fecha de su estreno tuvo más de 20,000 menciones Twitter, posicionándose como un trending topic durante gran parte del día.

El hecho de que la película llegara a mercados americanos, le género un mejor desempeño. Particularmente en Brasil, ya que en el país sudamericano Dragon Ball Super: Broly ya se ha convertido en la película de animé más lucrativa de la historia. Cifras del sitio Omelete señalan que la recepción de la película ha sido abrumadora. En solo cuatro días, ha vendido más de 106,000 boletos, recaudando poco más de 1.6 millones de dólares.

Atención al consumidor: La sorprendente respuesta de Broly

Aparte de la promoción cotidiana, gran parte del éxito de Dragon Ball Super proviene de los fanáticos que tiene la serie desde hace muchos años. Para esta ocasión, alrededor de la película no solo se desarrolló una historia que generó expectativa en el público, también creó emoción en los mercadólogos especializados en la promoción del entretenimiento.

Esta entrega no solo presenta una versión canónica de Broly, sino que le da a la franquicia un estilo de arte totalmente renovado. Es decir, se enfocaron en la queja principal de la mayor parte de los fans: la animación que tenía la nueva saga, con todo y sus películas.

Además, los planes de marketing para Dragon Ball Super: Broly alcanzaron nuevos niveles. Fuera de Japón, país donde los pósters y la promoción se hace prácticamente en cualquier lugar que lo permita, se extendió a la iniciativa a otras regiones, como en el caso de México y la temática del metro de Monterrey.

Atracción del público

Su estreno estaba planeado para llegar a diferentes públicos. No solo contempló el final de la serie Dragon Ball Super para mostrar la historia, sino que pensó en las regiones donde actualmente se transmite, como en Estados Unidos o México, donde tiene doblaje al inglés/español en bloques de programación específicos, como Adult Swim y Toonami.

Lo curioso de esa estrategia es que, considerando que está retomando un personaje emblemático de las películas de Dragon Ball Z como Broly, puede ser vista por la mayor parte del público, fuera de la historia de la saga ‘Super’. Esto hace que tenga un rango de expansión mayúsculo, donde la audiencia es partícipe sin la necesidad de tener mayor profundidad o conocimiento de la historia.

Después de todo lo que ha acontecido con esta nueva película, los aficionados de la serie seguirán esperando una nueva ola de anuncios sobre lo que vendrá después de Broly. Todavía no hay detalles e información oficial sobre cuándo llegará el próximo arco del animé, pero Toriyama ya confirmó que la saga continuará.

Finalmente, aunque esta es una película de Dragon Ball llena de nostalgia, todavía recuerda la esencia que todo fanático ama: la acción. Dragon Ball Super Broly ofrece precisamente eso, peleas y combates de artes marciales (llevadas a niveles extremos, claro está) entre Gokú, Vegeta y Broly, secuencias explosivas, transformaciones y diversión.

Bien jugado.