• Una de las nuevas atracciones inspiradas en Star Wars, el Galaxy’s Edge, se ha convertido en el centro de la polémica por una política contra los consumidores.

  • La experiencia es fundamental en un parque de diversiones, sin embargo, cuando eres Disney, sus reglas son más importantes que tus ganas de llevar una túnica de Jedi.

  • Magic Kingdom, Disneyland Park y Tokyo Disneyland son los parques de diversiones más populares en el mundo, según AECOM y TEA.

La experiencia es fundamental en un parque de diversiones y ahora que Disney ha estrenado el Galaxy’s Edge de Star Wars, las críticas no se han hecho esperar.

Se trata de un concepto dirigido a fans de la cinta, quienes se han caracterizado por encarnar a personajes de esta franquicia cinematográfica, en cada uno de los eventos relacionados con esta historia, como lo puede ser el estreno de una cinta o la celebración de un Congreso relacionado con los cómics.

Disney vende merchandising que no puedes usar

El merchandising es una de las áreas comerciales más importantes en el mercado, pues se trata de un modelo de negocio que explota las licencias de historias sumamente populares.

Ya hemos advertido que el éxito de una historia reside en sus personajes y el impacto emocional que logran ante la audiencia, por lo que hasta ahora podemos decir que Disney es líder en el concepto de parques temáticos y merchandising.

Cifras proyectadas por AECOM y TEA respaldan lo primero, mientras que License! Global coloca a la compañía como la líder en la venta de merchandising, a través de la licencia de sus historias.

Para mantener el liderazgo se deben seguir reglas mediante las cuales Disney ahora se ha ganado críticas, por impedir que los visitantes mayores de 14 años, vistan disfraces de la película en el parque temático, en donde vende dichas prendas, además del alto costo de todos los productos que vende, como un R2-D2 de 25 mil dólares (489 mil pesos).

La política es extensiva a todos sus parques de diversiones y esto se debe a que busca impedir que los visitantes sean confundidos por empleados de la compañía, quienes se encuentran ahí como representantes oficiales de cada una de las experiencias temáticas, en donde se busca controlar eventualidades como malas bromas a los visitantes.