• La Pastorcita Betty (Bo Peep) regresa para Toy Story 4 con un nuevo look y una actitud renovada.

  • Más de la mitad de las mujeres afirman adquirir productos de ciertas marcas luego de que estas firmas representan de manera positiva la imagen femenina.

  • Los clientes conectados emocionalmente con sus marcas son entre 25 y 100 por ciento más valiosos al hablar de rentabilidad que aquellos que simplemente se dicen satisfechos.

Una de las grandes franquicias de la historia reciente de Disney es Toy Story. la saga protagonizada por Woody y Buzz Lightyear ha logrado crecer con su audiencia, gracias a lo cual más de un personaje de estas cintas se ha convertido en parte del imaginario colectivo de su público.

Tal es el caso de la Pastorcita Betty (Bo Peep) quien desaparece en la segunda entrega de este título, pero que ahora regresa con un nuevo look y una actitud renovada que apuesta por el empoderamiento femenino.

Durante la mañana de este lunes, desde la cuenta oficial de la cuarta entrega de Toy Story,  estudios Pixar compartió un breve video de no más de 11 segundos en el que anuncia el regreso de la “novia de Woody”.

A esta publicación le siguió una más en la que se muestra al personaje femenino con la leyenda “June 19” (fecha del estreno de la cinta). La imagen de la dulce pastora quedó atrás para dar paso a un personaje cuya actitud refuerza el discurso que, durante los últimos años, Disney ha tratado de imprimir tanto en su publicidad como en sus películas: el empoderamiento femenino.

Un acierto en marketing

El pequeño pero gran avance se ha convertido en una interesante campaña de promoción y marketing para la siguiente entrega de Toy Story por dos razones.

La primera tiene que ver con el protagonismo que da a un personaje femenino en una cinta que, hasta el momento, habría tenido como protagonistas a dos figuras masculinas. Esto es bien recibido por las audiencias y consumidores.

Para ejemplo un botón. Una investigación firmada por She Knows indica que más de la mitad de las mujeres afirman adquirir productos de ciertas marcas luego de que estas firmas representan de manera positiva la imagen femenina, cifra que contrasta con el 25 por ciento de consumidoras que compran marcas o productos aún cuando la comunicación de los mismos ‘atenta’ contra la dignidad femenina.

El atrevimiento busca generar empatía, objetivo que también encuentra un punto de apoyo en el regreso de un personaje que apunta a la nostalgia del espectador. Por tanto, el segundo acierto apunta al lado más sensible de los consumidores.

Recordemos los hallazgos de una reciente investigación firmada por Harvard Business Review indica que los clientes conectados emocionalmente con sus marcas son entre 25 y 100 por ciento más valiosos al hablar de rentabilidad que aquellos que simplemente se dicen satisfechos.

Toy Story 4 es una de las películas más esperadas del año y este tipo de movimientos suman a la bien tramada estrategia de marketing y promoción que Disney ha confeccionado para mejorar su éxito en taquilla.